Un reciente análisis de Cybrid, firma especializada en infraestructura de pagos, proyecta un crecimiento acelerado en la utilización de monedas estables por parte del sector corporativo durante los próximos doce meses. El estudio, basado en una encuesta a 468 ejecutivos de Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido, revela que el 88% de los participantes considera probable o muy probable integrar estos activos digitales en sus operaciones, mientras que apenas un 2% se mantiene fiel a los sistemas de pago tradicionales.
Ahorros significativos en transferencias internacionales
De acuerdo con el informe, el 42% de las empresas consultadas ya emplea monedas estables para realizar pagos transfronterizos, y quienes lo hacen reportan una reducción promedio del 35% en los costos asociados. Las compañías que procesan más de 100 millones de dólares mensuales en pagos alcanzan ahorros de hasta el 47%. Estos datos subrayan el atractivo económico de las divisas digitales frente a los métodos convencionales.
La claridad normativa, clave para la confianza empresarial
La certidumbre regulatoria emerge como el factor más influyente para ampliar el uso de monedas estables: el 71% de los encuestados la considera más relevante que contar con proveedores de infraestructura fiables o una integración fluida con sistemas existentes. Los casos de uso más frecuentes incluyen pagos de nóminas y a contratistas, seguidos de pagos a proveedores, clientes, inversiones y gestión de tesorería. La reciente aprobación de la Ley GENIUS en Estados Unidos, que establece un marco federal para monedas estables de pago, ya ha impulsado que las divisas compatibles con esta normativa superen una capitalización de mercado de 76.000 millones de dólares.
Expansión de la infraestructura y nuevos actores
Datos adicionales refuerzan la tendencia: el proveedor Paybis indicó que los clientes empresariales concentraron el 98% del volumen de pagos con monedas estables en su plataforma durante los primeros cuatro meses de 2026, frente al 36% en 2023. Una investigación de McKinsey estima que las transacciones entre empresas (B2B) representaron aproximadamente el 60% de los 390.000 millones de dólares en pagos globales con monedas estables en 2025. En respuesta a la demanda, Falcon Finance lanzó la moneda estable fUSD respaldada por dólares a través de Anchorage Digital Bank, mientras que BNY Mellon amplió su plataforma de custodia para incluir USDC de Circle, permitiendo a clientes institucionales almacenar, transferir, emitir y canjear la divisa directamente desde el banco.
En conclusión, el panorama indica que las empresas están acelerando su incursión en el ecosistema de monedas estables, motivadas por ahorros concretos y la búsqueda de un marco legal claro que disipe incertidumbres. La infraestructura continúa expandiéndose para satisfacer esta creciente demanda corporativa.