Samsung Electronics ha aclarado que no sostuvo negociaciones formales con los impulsores de la stablecoin Open USD (OUSD) y desconoce qué función le habría correspondido dentro del consorcio. La empresa surcoreana figuraba en la nómina de 13 compañías de Corea del Sur que el colectivo Open Standard mencionó en su comunicación del 30 de junio. Otras organizaciones también han manifestado su sorpresa.
De acuerdo con indagaciones del medio Chosun Biz, entidades como Dunamu (operador de Upbit), Shinhan Financial Group y K Bank señalaron que únicamente recibieron una consulta inicial sobre su eventual interés y respondieron que lo analizarían. Sin embargo, sus nombres fueron incluidos como integrantes de la alianza sin un pacto definitivo, aparentemente. KakaoBank, Hyundai Card, KB Kookmin Card, Samsung Card y otras firmas mencionadas afirmaron que se enteraron de su adhesión a través de reportajes periodísticos surcoreanos.
Desajuste entre anuncio y compromisos reales
El meollo de la polémica reside en la disparidad entre la proclamación pública y las obligaciones efectivas. La coalición Open Standard divulgó una enumeración de más de 140 asociados que generó impacto y credibilidad instantánea. Empero, las reacciones de las compañías coreanas indican que varias incorporaciones se efectuaron sin vínculos jurídicos. Esto suscita interrogantes sobre la consistencia auténtica del consorcio y plantea dudas acerca de si se privilegió la promoción sobre la formalidad contractual.
Críticas al modelo de Open USD
Este incidente se agrega a las objeciones más extensas que ha recibido el modelo de Open USD. Lorenzo Valente, director de investigación de ARK Invest, alertó: “Propiedad de todos casi siempre termina significando responsabilidad de nadie”, cuestionando la habilidad de un consorcio tan vasto para tomar resoluciones ágiles y preservar dinamismo operativo, según reportó CriptoNoticias. Por su lado, Jeremy Allaire, CEO de Circle (emisora de USDC), acogió la aparición de OUSD como positiva, pero fue categórico sobre los consorcios: “el historial de productos de consorcios que logran escala… es absolutamente desalentador”. Allaire también censuró el esquema de repartir casi todos los réditos de las reservas, apuntando que puede conducir a “subinvertir sistemáticamente” en infraestructura.
La alianza Open Standard continúa activa y mantiene en desarrollo el proyecto OUSD, una stablecoin anclada al dólar estadounidense orientada a pagos empresariales, remesas y liquidaciones de elevado volumen. Entre sus atributos destacan la emisión y el canje sin comisiones, además de la distribución de rendimientos generados por las reservas entre los integrantes. El propósito es rivalizar en un mercado cada vez más competitivo.
El mercado global de stablecoins supera hoy los 310.000 millones de dólares de capitalización total. Tether (USDT) encabeza con cerca de 184.000 millones de dólares, mientras que USDC de Circle se ubica en torno a los 73.000 millones. En este entorno de intensa rivalidad, la fiabilidad de las coaliciones y la transparencia en las adhesiones resultan cruciales para granjear confianza institucional.
Las declaraciones recogidas evidencian los retos en la conformación de grandes consorcios para stablecoins. Anunciar socios de alto perfil puede agilizar la visibilidad, pero también expone riesgos reputacionales cuando faltan acuerdos concretos. Aunque la alianza Open Standard avanza con el desarrollo de OUSD, este episodio recalca la necesidad de alinear los anuncios con compromisos tangibles. Se prevé que en los próximos días Open Standard o las empresas implicadas brinden mayor claridad sobre la situación real de las afiliaciones.