La firma tecnológica Ripple ha formalizado su ingreso como socio de integración en el consorcio Open Standard, respaldando la stablecoin Open USD (OUSD). Este proyecto, presentado el pasado 30 de junio de 2026, agrupa a más de 140 compañías del ecosistema financiero y cripto. La paradoja es evidente: Ripple ya posee su propia moneda estable, Ripple USD (RLUSD), lanzada a finales de 2024 y que, según CoinMarketCap, acumula una capitalización cercana a los 1.570 millones de dólares en un año y medio. ¿Por qué impulsar a un rival directo?

La estrategia detrás de la alianza: competir contra los gigantes

Ni Tether ni Circle —los emisores de USDT y USDC, respectivamente— forman parte del Open Standard. Estos dos actores dominan más del 82% del mercado de stablecoins, con USDT controlando aproximadamente el 59% y USDC el 23,55%, sobre un total de unos 311.000 millones de dólares, según datos de DefiLlama. Frente a esta concentración, los intentos individuales de las empresas por lanzar su propia moneda estable han fracasado. El propio RLUSD, a pesar de su crecimiento, no alcanza ni el 1% del mercado en comparación con los líderes. La lógica del consorcio, por tanto, no es la fuerza individual, sino la suma de muchos fragmentos bajo una misma marca para construir un competidor de peso.

Open USD: ¿Qué es y quiénes lo apoyan?

A diferencia de USDT o USDC, Open USD no tendrá un emisor único. Estará gobernada por un directorio de socios que se repartirán los rendimientos de las reservas, menos una comisión de gestión, y promete acuñación y canje sin comisiones ni límites de volumen. Entre los firmantes se encuentran gigantes como Visa, Mastercard, Stripe, BlackRock, Coinbase, Google y Mercado Libre, además de bancos de cuatro continentes. La entidad estará liderada por Zach Abrams, cofundador de Bridge, la firma de infraestructura de stablecoins que Stripe adquirió en 2024. Se espera que OUSD esté disponible antes de que termine el año.

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Incógnitas sobre la red de emisión y el impacto en el mercado

La empresa no ha especificado en qué blockchains se emitirá OUSD. El consorcio incluye redes como Solana, Stellar, Polygon y Aptos, además de protocolos DeFi como Aave, Morpho y MetaMask. Sin embargo, figurar como socio no equivale a ser una red de emisión confirmada. Esto ha generado especulaciones sobre un posible uso de XRP Ledger, la cadena de Ripple, aunque la compañía no lo ha confirmado ni descartado. Lo cierto es que el anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados: las acciones de Circle, emisora de USDC, se desplomaron más del 16% el día del anuncio, hasta rondar los 63 dólares, su peor sesión desde que cotiza en bolsa. Por otro lado, Paolo Ardoino, CEO de Tether, dio la bienvenida al 'jugador 2', un gesto que refleja su posición dominante.

Críticas al modelo y controversias entre los socios

El diseño de OUSD también ha recibido críticas. Lorenzo Valente, director de investigación de ARK Invest, advirtió que 'propiedad de todos casi siempre termina significando responsabilidad de nadie', poniendo en duda la capacidad de un comité de cientos de rivales para tomar decisiones rápidas. Jeremy Allaire, CEO de Circle, señaló que el historial de consorcios que logran escala es desalentador y que repartir casi todo el ingreso de las reservas debilita la infraestructura. A esto se suma una controversia: según el medio Chosun Biz, varias firmas surcoreanas —entre ellas Samsung Electronics, Hyundai Card, Dunamu (operadora de Upbit) y Shinhan Financial Group— negaron haber acordado formalmente su ingreso, afirmando que solo recibieron consultas preliminares. Esto abre dudas sobre cuántas de las 140 adhesiones son compromisos firmes, aunque la de Ripple es pública y confirmada.

El contexto regulatorio que hizo posible la alianza

Este movimiento no habría sido posible hace un año. La Ley GENIUS, el primer marco federal estadounidense para las stablecoins de pago, vigente desde principios de 2026, ha proporcionado seguridad jurídica al sector, haciendo viable un dólar de consorcio para bancos y gestores regulados. En 2019, nombres como Visa, Mastercard, Stripe y Mercado Pago se retiraron rápidamente de la Asociación Libra de Facebook ante el escrutinio legislativo. El clima ha cambiado, y con él, el apetito por sentarse a la mesa. Que Ripple se siente en esa mesa sin abandonar RLUSD confirma que las stablecoins han dejado de ser un experimento para convertirse en el terreno donde se disputa el presente del dinero.

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