El precio de bitcoin ha retrocedido hasta los 62.200 dólares en la jornada del martes 23 de junio de 2026. La criptomoneda acumula una caída del 7% en los últimos siete días, reflejo de la incertidumbre que domina el mercado.
Versiones encontradas sobre el pacto con Irán
Las declaraciones contradictorias entre Washington y Teherán respecto al alcance real del acuerdo de paz, firmado la semana anterior, han generado un clima de desconfianza entre los inversores. Mientras el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, calificó las conversaciones como una base “muy sólida” para un pacto definitivo, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, desmintió que se hubieran discutido cuestiones nucleares o asumido nuevos compromisos.
En paralelo, el Tesoro estadounidense suspendió las sanciones contra Irán por un período de 60 días, hasta el 21 de agosto, permitiendo a Teherán vender petróleo y productos petroquímicos. Sin embargo, las condiciones impuestas por Washington —como el control conjunto de los fondos descongelados— fueron rechazadas por el gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati. El presidente Donald Trump advirtió en TruthSocial: “Si Irán no cumple con su acuerdo, haré lo que tenga que hacer”.
Para los analistas, esta ambigüedad narrativa es suficiente para alimentar la aversión al riesgo, lo que se refleja en la presión vendedora sobre activos como bitcoin.
El PCE de mayo: una décima que puede cambiar el rumbo
El segundo factor que pesa sobre el mercado es la próxima publicación del índice de gastos de consumo personal (PCE) de mayo en Estados Unidos, programada para el jueves 25 de junio. Este informe, el segundo bajo la dirección del nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, podría definir el sentimiento del mercado.
Según un análisis de SeekingAlpha, la cifra interanual del PCE, esperada por encima del 4%, ya está descontada. Lo que realmente moverá el ánimo de los inversores será la variación mensual del PCE subyacente. Si se sitúa en el 0,2%, el ritmo anualizado sería del 2,4%, compatible con recortes de tasas. En cambio, un 0,3% confirmaría un ritmo del 3,7%, reforzando las expectativas de una subida de tasas antes de fin de año.
Una diferencia de apenas una décima de punto porcentual puede redefinir el apetito por el riesgo, especialmente en criptomonedas y acciones tecnológicas de alto crecimiento. La Reserva Federal de Dallas estima que la contribución de los aranceles al PCE subyacente alcanzó su punto máximo en febrero de 2026, lo que sugiere que parte de la presión inflacionaria podría disminuir en el segundo semestre. Sin embargo, ese escenario aún no se ha descontado en los precios actuales.
Señales on-chain: la desaceleración de las ventas de los inversores OG
A pesar del contexto adverso, los datos de la red Bitcoin ofrecen algunas señales alentadoras. El analista Darkfost, de CryptoQuant, reportó el 22 de junio que las ventas de los inversores OG —aquellos que han mantenido bitcoin durante más de cinco años— se desaceleraron hasta su nivel más bajo desde noviembre de 2024. El promedio móvil de 90 días de bitcoin gastado por este grupo cayó a 962 unidades diarias, por debajo del umbral de 1.000.
“A los precios actuales, estos inversores están optando por mantener sus posiciones en lugar de vender, lo que reduce la presión vendedora”, señaló Darkfost. Este comportamiento es notable, considerando que el precio más alto que este grupo pudo haber pagado históricamente fue de 63.200 dólares, muy cerca del nivel actual.
En el mercado de derivados, el interés abierto total en futuros de bitcoin descendió de 25.960 millones de dólares el 1 de junio a 20.890 millones el 21 de junio. Esta caída del 19,5% en el apalancamiento, frente a una baja del precio de apenas el 11,4%, sugiere un reseteo del mercado, no una capitulación. “Esto no garantiza un rebote inmediato, pero indica una estructura de mercado más saludable”, concluyó Woominkyu, analista de CryptoQuant.
El dólar suma presión: el DXY al alza
La firma de análisis SwissBlock advierte que la recuperación del índice del dólar estadounidense (DXY) desde sus mínimos de mayo está ejerciendo una presión adicional. Una vez que el DXY revirtió su tendencia bajista, la liquidez se contrajo, intensificando la presión sobre bitcoin. “Bitcoin no solo necesita que los vendedores agoten su presión, sino que el viento en contra del dólar deje de fortalecerse”, señaló SwissBlock.
Este factor macro se suma a la rotación global que castigó a las acciones tecnológicas, las cuales lideraron los mercados durante meses. Los futuros del S&P 500 y del Nasdaq 100 operaron en terreno negativo, arrastrando a los activos de mayor riesgo, incluidas las criptomonedas.
¿Suelo del ciclo? Señales mixtas
El analista Michaël van de Poppe sostiene que el gráfico actual de bitcoin “coincide perfectamente con el suelo del mercado en cualquier ciclo”, siempre que el precio no rompa por debajo de la media móvil de 200 semanas. Sin embargo, otros analistas, como el trader español Pablo Gil, advierten que bitcoin podría caer hasta los 40.000 dólares si sigue los patrones habituales de los mercados bajistas.
Los próximos catalizadores clave incluyen la publicación del PCE el 25 de junio, el informe de empleo de EE.UU. el 2 de julio y los resultados corporativos del segundo trimestre, donde las empresas de inteligencia artificial marcarán el tono del apetito por el riesgo. Hasta entonces, la incertidumbre sigue pesando sobre el precio de bitcoin.