Justin Sun, el creador de TRON, anunció el 10 de octubre a través de su cuenta en X que la criptografía diseñada para resistir ataques de computadoras cuánticas ya se encuentra operativa en el entorno de pruebas de la red, conocido como testnet. Según sus declaraciones, el pase a la red principal (mainnet) podría concretarse en cualquier instante, aunque para ello es necesario que se realice una votación de gobernanza. Hasta el momento, no se ha divulgado una fecha concreta para ese proceso.

Pruebas en la testnet Nile desde julio

De acuerdo con los registros oficiales del repositorio de propuestas de la testnet Nile, la propuesta número 20628 habilitó el algoritmo de firma FN-DSA-512, una variante derivada de Falcon. Dicha activación entró en vigor el pasado 2 de julio. Sin embargo, la organización TRON DAO aclaró en ese entonces que el cambio únicamente afecta a Nile y no implica que la mainnet haya adoptado la nueva tecnología.

El equipo técnico del proyecto explicó que cada algoritmo resistente a computación cuántica exige su propia propuesta de gobernanza. Esas propuestas deben someterse a votación dentro de la cadena de bloques, y son los 27 Super Representantes —los nodos encargados de generar bloques en TRON— quienes deciden su aprobación.

Costos y cambios en el rendimiento

La iniciativa contempla dos algoritmos: Falcon-512 y ML-DSA-44. Falcon aún se encuentra en fase de borrador dentro del estándar FIPS 206, mientras que ML-DSA ya fue estandarizado por el NIST en 2024. Por ello, el proyecto implementa ambos como mecanismo de respaldo. El documento técnico menciona 2029 como el año en que la industria prevé que la seguridad cuántica se vuelva una necesidad real.

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Uno de los principales desafíos señalados por los desarrolladores de TRON es el incremento en el tamaño de las operaciones. A diferencia del esquema actual, Falcon no permite recuperar la clave pública a partir de la firma, lo que obliga a incluirla en cada transacción. Como resultado, una transferencia típica pasaría de unos 175 bytes a aproximadamente 1.668 bytes, un aumento cercano a las 9,5 veces. Esto impactaría en la capacidad de procesamiento: el máximo de transacciones por segundo descendería de unas 3.809 a cerca de 400. No obstante, el equipo anticipa que en la fase inicial el uso no superará el 10% de ese límite. En contrapartida, la verificación de firmas resultaría más veloz: 91 microsegundos frente a los 962 microsegundos que requiere el algoritmo ECDSA.

Requisitos pendientes y limitaciones de hardware

La propuesta advierte que agregar una clave poscuántica a una cuenta no garantiza una protección real si la clave tradicional aún puede autorizar transacciones por sí sola. Para lograr una defensa efectiva, es necesario reajustar los permisos de manera que se exija al menos una firma generada con el nuevo algoritmo.

Asimismo, antes de la activación en mainnet se contempla una auditoría criptográfica externa, aunque el cronograma de dicha auditoría aún no está definido. Entre los interrogantes abiertos figura también la compatibilidad con billeteras (wallets). Por ejemplo, el modelo Ledger Nano S carece de la memoria suficiente para generar claves Falcon, lo que podría limitar su adopción inicial.

En resumen, TRON lleva desde julio probando estas firmas resistentes a la computación cuántica. Si bien Sun insiste en que el salto a la red principal podría darse de forma inmediata, la documentación interna del proyecto deja claro que ese paso depende de una votación de gobernanza, la auditoría programada y el soporte de las billeteras, y no únicamente de la voluntad de su fundador.

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