Las conversaciones sobre un estándar unificado de abstracción de cuentas entre Ethereum y Base han colapsado, según reveló Derek Chiang, investigador de Ethlabs. Ambas redes optarán ahora por implementar enfoques divergentes, lo que podría complicar la interoperabilidad entre ellas y exigir adaptaciones adicionales a los desarrolladores de carteras digitales.
Negociaciones frustradas y caminos separados
Chiang, miembro fundador de Ethlabs y coautor del EIP-8141, explicó en su cuenta de X que los esfuerzos por acordar un estándar compartido fracasaron la semana pasada. Las prioridades fundamentales de cada cadena, como la resistencia a la censura y la escalabilidad, pesaron más que la búsqueda de compatibilidad. Como resultado, ambas plataformas seguirán adelante con sus propias soluciones, trasladando la responsabilidad de la interoperabilidad a los proveedores de monederos.
La abstracción de cuentas permite ejecutar transacciones con reglas programables y pagar comisiones de forma flexible. Ethereum impulsa las transacciones Frame bajo la EIP-8141 como parte central de su futura actualización Hegotá, que introduciría abstracción nativa y allanaría el camino para la autenticación poscuántica. Por su parte, Base está desarrollando su propia abstracción mediante Keystore según la EIP-8130, que ya se encuentra activa en su red de desarrollo.
Diferencias entre capas y perspectivas futuras
La divergencia refleja prioridades distintas entre blockchains de capa 1 y capa 2. Chiang señaló que las redes L1 como Ethereum se enfocan cada vez más en resistencia a la censura, privacidad, código abierto y seguridad, lo que justifica estándares de cuentas diferenciados. En cambio, las L2 orientadas a la escalabilidad, como Base, tienden a alinearse con modelos más simples como la EIP-8130.
El investigador considera que esta separación no es necesariamente negativa, ya que otorga a ambas cadenas libertad para innovar en abstracción de cuentas según sus propias visiones. Los desarrolladores de Ethereum podrían comenzar a desplegar Hegotá a finales de 2026, después de la actualización Glamsterdam, prevista para mediados del mismo año y diseñada para mejorar la escalabilidad y usabilidad de la red principal.
Implicaciones para el ecosistema
Esta situación podría requerir que las carteras multiplataforma soporten formatos de transacción distintos para ofrecer una experiencia coherente. Aunque el fracaso de las negociaciones dificulta la interoperabilidad inmediata, también permite a cada red avanzar sin compromisos, lo que a largo plazo podría beneficiar la innovación en el sector.