El 19 de septiembre de 2026, las compañías especializadas en seguridad SlowMist y OKX emitieron una advertencia sobre FomoPeek, una herramienta presentada como seguidor de movimientos de grandes inversores en criptomonedas. Las ediciones 1.1 y 1.2 de esta aplicación contenían un componente diseñado para vulnerar el sistema operativo iOS y extraer claves privadas almacenadas en otras aplicaciones del mismo dispositivo.
Un hallazgo alarmante
La revelación surgió después de que múltiples usuarios reportaran la desaparición de sus activos digitales. Los equipos de SlowMist y OKX llevaron a cabo una investigación conjunta y detectaron dos componentes adicionales no declarados en la app. Uno de ellos era un exploit de kernel con ocho vectores de ataque distintos, que se activaban según el modelo del teléfono y la versión de iOS.
En el ecosistema de iOS, cada aplicación opera dentro de un entorno aislado conocido como sandbox, que impide el acceso a datos de otras apps. El kernel, por su parte, es el núcleo del sistema operativo con mayores privilegios sobre el hardware. El exploit de FomoPeek lograba romper ese aislamiento y alcanzar el Keychain, el repositorio cifrado donde iOS guarda contraseñas y credenciales de otras aplicaciones instaladas.
Mecanismo de operación del ataque
De acuerdo con el informe de SlowMist, la aplicación también recibía órdenes desde un servidor remoto oculto, alojado tras una dirección cifrada en Bitbucket. Este servidor podía habilitar o deshabilitar el módulo malicioso de forma remota, sin que el usuario percibiera alteraciones visibles en el funcionamiento de la app.
Las firmas recomendaron a quienes hayan utilizado FomoPeek 1.1 o 1.2 tomar las siguientes precauciones: revisar movimientos sospechosos en cuentas y activos, crear una nueva billetera en un dispositivo sin la aplicación, transferir los fondos a esa nueva billetera de inmediato, actualizar iOS a la versión más reciente y evitar reinstalar FomoPeek bajo ninguna circunstancia.
Hasta el momento, ni SlowMist ni OKX han proporcionado una cifra total de fondos sustraídos ni el número exacto de usuarios afectados.
Reacciones del sector de monederos físicos
El fabricante de monederos de hardware Keystone señaló en su cuenta oficial que este incidente evidencia un riesgo conocido: una clave almacenada en un smartphone queda expuesta a vulnerabilidades del sistema operativo, incluso si la app de la billetera no tiene fallos. La compañía recomendó generar la frase semilla fuera de línea, en un dispositivo que nunca esté conectado a internet.
Sin embargo, este enfoque no elimina por completo el riesgo, ya que el propio hardware, su pantalla y el software que construye la transacción antes de firmarla siguen siendo puntos de ataque, aunque la superficie es mucho menor que la de un teléfono con numerosas aplicaciones instaladas.
El caso FomoPeek se suma a una serie de episodios recientes en los que aplicaciones aprobadas por tiendas oficiales resultaron contener software malicioso. Esto refuerza la recomendación de la industria de no mantener fondos significativos en dispositivos de uso general.