El Senado de Estados Unidos definirá mañana, 15 de septiembre de 2026, si inicia el debate formal sobre la Ley Clarity. La sesión, programada para las 14:15 hora del Este, necesita 60 sufragios para avanzar. Este trámite no implica la aprobación definitiva del texto, sino el permiso para comenzar las deliberaciones en la cámara alta.
Un borrador de 635 páginas con respaldo presidencial
Para desbloquear las negociaciones, los senadores republicanos Cynthia Lummis, John Boozman y Tim Scott entregaron una versión alternativa de 635 páginas como su propuesta final. La iniciativa llega al pleno con el apoyo del presidente Donald Trump, después de acordar un régimen ético más riguroso. Este marco impone restricciones financieras severas a los funcionarios públicos y busca ordenar la estructura del mercado.
Prohibiciones y controles éticos sin precedentes
Dentro del paquete, la norma veta de forma explícita que las personas sujetas a la regulación emitan o patrocinen un activo digital. Además, los involucrados deben desinvertir cualquier «interés financiero significativo» en criptomonedas o depositar esos activos en un fideicomiso ciego. Esta disposición abarca a funcionarios electos federales, jueces y sus cónyuges.
«Al aceptar voluntariamente nuevas normas éticas, el presidente Trump respaldó una medida que someterá a funcionarios electos federales, jueces y sus cónyuges a un control sin precedentes en Estados Unidos», declaró Lummis. El texto otorga a los fiscales generales estatales la capacidad de exigir el cumplimiento de estas prohibiciones, una competencia a la que la Casa Blanca se había opuesto inicialmente.
Modificaciones y presión sobre los demócratas
Este compromiso ético absorbió el 80% de la propuesta de los legisladores Thom Tillis y Ruben Gallego, según reportó la periodista Eleanor Terrett. Además, el borrador final integra 126 modificaciones solicitadas por el Partido Demócrata. «La propuesta atiende más de 120 peticiones demócratas», indicó Lummis. «Rechazar el proyecto el martes bloquearía reformas clave sobre las finanzas personales de los cargos públicos, comprometería el liderazgo estadounidense en la industria digital y dejaría a los inversores sin protección», agregó.
Mecanismo de emergencia y cambios en la banca
En el ámbito financiero, el texto introduce un «interruptor de circuito» propuesto por Tillis en julio para prevenir riesgos sistémicos. La herramienta permite a las autoridades intervenir de inmediato ante una posible fuga masiva de depósitos desde bancos comunitarios hacia stablecoins. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, actuará como árbitro en estos escenarios.
La actualización legal reduce el alcance de la Ley de Secreto Bancario a la vía civil y elimina protecciones penales. También impone salvaguardas contra la integración vertical y conflictos de interés en intercambios de «commodities digitales», y ratifica las leyes estatales de protección al consumidor.
El futuro de la regulación en juego
Con el texto modificado, la presión recae sobre la oposición. «Dado que se han integrado sus demandas, la bancada demócrata tiene la oportunidad de respaldar el acuerdo», afirmó Lummis. Si la iniciativa no prospera en el Congreso actual, la posibilidad de discutir una regulación para la estructura del mercado podría retrasarse hasta 2030, según reportes previos.