El reciente ataque de 387,5 millones de dólares al exchange Bitget ha desatado un intenso debate sobre la responsabilidad legal de los protocolos descentralizados. La empresa exigió a THORChain que vetara las direcciones asociadas al robo, pero el protocolo se negó argumentando su naturaleza sin permisos. Ahora, especialistas jurídicos analizan si esta postura los protege o, por el contrario, los expone a demandas por complicidad en el lavado de activos.
La controversia de la censura en DeFi
Tras el ataque informático que comprometió los fondos de Bitget, los investigadores lograron rastrear las billeteras receptoras. La directora ejecutiva de Bitget, Gracy Chen, solicitó públicamente que THORChain impidiera las transacciones desde esas cuentas. La respuesta del protocolo fue tajante: "THORChain es descentralizada y no requiere autorización, al igual que Bitcoin, Ethereum o BNB Chain. ¿Qué responsabilidad deberían asumir esas redes al gestionar fondos robados?" La postura generó polémica porque en mayo pasado el mismo protocolo detuvo sus operaciones tras un exploit de 10,7 millones de dólares propios. Además, THORChain asegura que retiró su clave de administrador y que no dispone de un mecanismo sencillo para censurar direcciones, aunque quisiera hacerlo.
¿Blanqueo de capitales o simple intercambio?
Para el abogado especializado en criptoactivos Yuriy Brisov, de D&A Partners, la clave está en el nivel de descentralización real. "Cuando bloquean direcciones demuestran que sus nodos no están verdaderamente descentralizados. Es positivo para la comunidad que utilicen ese poder para prevenir actividades maliciosas, pero al mismo tiempo se exponen a reclamaciones legales", explica. Brisov recuerda que Uniswap ganó una demanda precisamente porque sostuvo que no tenía control sobre los tokens fraudulentos. "Si demuestras que puedes censurar, aunque sea de buena fe, también deberías aplicar controles KYC y AML. Pierdes la protección de estar descentralizado".
Respecto al delito de lavado, Brisov señala que incluso Tornado Cash logró evadir sanciones porque sus contratos inteligentes inmutables no son considerados propiedad según la ley estadounidense. "THORChain no es un mezclador; los fondos salen con trazabilidad transparente. No veo cómo podrían ser responsables de blanqueo de capitales", afirma. Sin embargo, advierte que después del hackeo a Bybit (1.460 millones de dólares hace 18 meses) el protocolo ya había quedado expuesto a posibles demandas futuras.
El caso NEAR Intents: el enfoque opuesto
Mientras THORChain se mantiene firme en su descentralización, NEAR Intents adoptó una estrategia distinta. Su sistema automatizado SHIELD bloqueó de forma inmediata las direcciones vinculadas al robo, impidiendo que se intercambiaran 50 millones de dólares en la plataforma. Bitget agradeció la medida y NEAR rechazó incluso la recompensa del 5% ofrecida. Los maximalistas de la descentralización critican esta acción por considerarla "permisionada", pero Brisov considera que un proceso automatizado, sin intervención manual de un equipo de cumplimiento, sigue siendo compatible con la descentralización. "Demuestran buena fe y añaden protecciones sin que una persona esté decidiendo caso por caso. Es una solución inteligente", opina.
¿Puede un protocolo ser negligente si no bloquea?
La pregunta clave es si la falta de censura constituye una conducta imprudente. Brisov aclara que depende de cómo se implemente técnicamente. Si existe un oráculo que detecta IPs sospechosas y bloquea automáticamente, no hay intervención humana y se mantiene la descentralización. Pero si un equipo decide manualmente "este es un hacker norcoreano, bloqueémoslo", entonces el protocolo deja de ser descentralizado desde el punto de vista legal y pierde las protecciones regulatorias como las de MiCA en Europa o las interpretaciones de la SEC y CFTC. "Cualquier grado de control debilita al proyecto frente a cualquier reclamante", resume el abogado.
Conclusión: un terreno legal movedizo
THORChain ha retirado su clave de administrador y cuenta con más de cien validadores, lo que sugiere un alto grado de descentralización. Según Brisov, esto probablemente los protege, pero no hay certeza hasta que un tribunal se pronuncie. El caso de Tornado Cash sienta un precedente, pero cada plataforma es única. Lo que está claro es que el debate entre descentralización y responsabilidad legal apenas comienza, y los protocolos DeFi deberán decidir si priorizan la resistencia a la censura o la cooperación con las autoridades para evitar costosos litigios.