La stablecoin USDT, emitida por Tether, se ha visto envuelta en una operación petrolera que resultó en pérdidas millonarias para la empresa estatal polaca Orlen. Según informes del Financial Times, un pago anticipado de 230 millones de dólares, realizado principalmente en Tether USDt, tenía como objetivo adquirir 6 millones de barriles de crudo venezolano a través de un intermediario con sede en Dubái, pero la mayor parte de los fondos desapareció en una compleja red de transferencias criptográficas.
El contexto del acuerdo y el uso de criptomonedas
A finales de 2023, la compañía petrolera estatal venezolana PDVSA comenzó a exigir pagos parciales en USDT para sortear las sanciones financieras impuestas por Estados Unidos. En ese marco, Orlen Trading Switzerland (OTS), filial del gigante polaco, organizó la compra de crudo a PDVSA a través de Samer Awad, exejecutivo de OTS. El 4 de diciembre de 2023, Orlen transfirió 230 millones de dólares a Hannon International Middle East con sede en Dubái, quien a su vez recurrió a varios corredores e intermediarios de criptomonedas para convertir esos fondos en USDT y concretar el pago a PDVSA.
El rastro de los fondos y las pérdidas
Tras recibir el dinero, Hannon presuntamente obtuvo 80 millones de dólares en USDT de una empresa de servicios financieros dubaití, pagando una comisión de 400.000 dólares. Luego envió 135 millones de dólares a Horizon Global, también con base en Dubái, pero afirmó haber recibido solo 85 millones en USDT, lo que representa un déficit de 50 millones. Horizon ha negado estas afirmaciones. Además, Hannon transfirió 30 millones de dólares a Gold Mar International Trading, con sede en Dubái, con la expectativa de que se convirtieran en USDT para el pago del petróleo, recuperando posteriormente 21 millones en febrero de 2024.
En enero de 2024, empleados de Hannon entregaron a un intermediario en Caracas dos memorias USB que contenían 60 y 50 millones de dólares en USDT, respectivamente. Un mes después, proporcionaron acceso a otros 11 millones de dólares en USDT a otro corredor en la capital venezolana. A pesar de estos movimientos, el 8 de marzo de 2024, el buque de Orlen solo fue cargado con aproximadamente 500.000 barriles de fueloil, valorados en unos 28,8 millones de dólares. Orlen rescindió el contrato el 28 de marzo de 2024, tras recibir una fracción mínima del crudo esperado.
La respuesta de Hannon y las consecuencias legales
David McCoy, representante legal de Hannon, declaró que la empresa actuó a solicitud de Orlen y no fue responsable del fracaso de la operación. Afirmó que Hannon ha tomado medidas para recuperar los fondos perdidos y sigue abierto a resolver el conflicto de manera amistosa. No obstante, la Fiscalía Regional de Varsovia inició en enero de 2025 una investigación sobre los contratos petroleros de Orlen Trading Services, que habrían causado daños por 1.500 millones de zlotys (unos 378 millones de dólares).
En agosto de 2026, según Reuters, tres exdirectivos de Orlen y OTS fueron formalmente acusados por su presunta participación en los contratos de crudo que generaron pérdidas millonarias. Los imputados, identificados solo por sus iniciales (Michal R., Marcin O. y Filip W.) conforme a las leyes de privacidad polacas, han negado cualquier irregularidad y podrían enfrentar penas de hasta 25 años de prisión. Este caso evidencia cómo el uso de stablecoins en transacciones internacionales puede complicar el rastreo de fondos y aumentar los riesgos operativos en el comercio de materias primas.