La ciudad-Estado de Singapur ha logrado un crecimiento notable en el ámbito de las monedas digitales, aumentando su actividad económica en el sector un 55,4% en el año finalizado en junio de 2026, hasta alcanzar los 284.000 millones de dólares. Este incremento contrasta fuertemente con la contracción del 6,8% experimentada por el resto de la región de Asia Central y Meridional y Oceanía (CSAO), según datos de la firma de análisis Chainalysis. El repunte devuelve a Singapur el liderazgo como la mayor economía cripto de esa zona geográfica.
El motor institucional, clave del auge
Gran parte del impulso provino de las plataformas destinadas a actores corporativos, cuyo volumen de operaciones se elevó un 94%, hasta los 60.000 millones de dólares. Este dinamismo, sin embargo, estuvo altamente concentrado: un número reducido de creadores de mercado, empresas de negociación extrabursátil y casas de corretaje institucionales acapararon la mayor parte del movimiento. Chainalysis señaló que el ecosistema de plataformas institucionales de Singapur creció principalmente por la intensificación de la actividad de los servicios ya existentes, más que por la irrupción de nuevos actores.
Estas cifras se producen en un contexto donde Singapur endurece las normas para las criptomonedas, pero al mismo tiempo fomenta la tokenización, las stablecoins y la liquidación de activos digitales. En 2025, la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) exigió a las empresas locales que atendían a clientes en el extranjero obtener una licencia o retirarse del mercado. Tianwei Liu, CEO de StraitsX, comentó que esta medida redujo la actividad especulativa, mientras que dejó espacio para que más entidades institucionales —como bancos y grandes corporaciones— utilizaran blockchain en sus operaciones diarias.
Apuesta por la tokenización y las stablecoins
La MAS también ha ampliado sus iniciativas en tokenización y liquidación. Su programa BLOOM respalda pruebas con stablecoins reguladas y dinero bancario tokenizado. El 25 de marzo, Ripple se sumó al proyecto para experimentar con la liquidación de comercio transfronterizo utilizando su stablecoin RLUSD. Este movimiento refuerza la estrategia de Singapur de posicionarse como un centro de innovación financiera digital.
Filipinas, Tailandia y Vietnam: el auge de las transferencias P2P de bajo valor
Mientras Singapur brilló por su actividad institucional, Chainalysis detectó un crecimiento notable en las transacciones entre pares (P2P) de pequeño importe en Filipinas, Tailandia y Vietnam. Estos tres países sumaron 5,4 millones de transferencias P2P —tanto nacionales como internacionales— por montos inferiores a 10.000 dólares durante el periodo analizado. Eso representa el 14,4% del total mundial de este tipo de operaciones, aunque sus economías cripto apenas suponen el 2,5% del global.
En esos mercados, más del 80% de las transferencias P2P internas fueron inferiores a 1.000 dólares, con un valor medio de 618 dólares, frente a los 1.210 dólares del resto del mundo. En Filipinas, el Fondo Monetario Internacional ha señalado que el uso de criptomonedas está impulsado principalmente por remesas e inversión. Datos del Banco Mundial indican que las remesas personales equivalieron al 8,5% del PIB filipino en 2025.
En Vietnam, el medio local Tuoi Tre reportó en junio que el comercio P2P se ha convertido en una vía esencial para acceder a dinero fíat, ya que el dong vietnamita no es ampliamente compatible con los pares de negociación directa de criptomonedas. Reuters informó en marzo que la mayoría de los traders vietnamitas dependen de exchanges extranjeros, por lo que los canales P2P son cruciales para mover fondos entre cuentas bancarias locales y las criptomonedas negociadas en esas plataformas.
En Tailandia, la Comisión de Bolsa y Valores observó en septiembre un aumento significativo en el volumen y valor de las transacciones con stablecoins, especialmente USDT.
Las stablecoins ganan terreno en la región
Chainalysis destacó que la actividad transfronteriza con stablecoins superó a la nacional en todos los mercados analizados, y que en toda la región fue 3,2 veces mayor. “Las stablecoins representan una proporción creciente en los tres países. Es plausible que los factores que impulsan esta adopción estén relacionados con la facilidad de uso, la velocidad y los bajos costos de transferencia”, señaló la firma.
Tailandia y Vietnam albergaron mercados nacionales de stablecoins considerables, de 10.400 millones y 6.900 millones de dólares respectivamente, mientras que la actividad transfronteriza fue mucho mayor. En Filipinas, Nichel Gaba, CEO del exchange PDAX, estimó que entre el 5% y el 10% de las remesas entrantes se liquidan con stablecoins, y añadió que grandes empresas de remesas están impulsando iniciativas de liquidación con estos activos. En julio, el Bank of the Philippine Islands anunció planes para un piloto de liquidación con stablecoins, con el objetivo de reducir el costo y el tiempo de procesamiento de pagos desde el extranjero a trabajadores autónomos y remotos filipinos.
En conclusión, mientras Singapur consolida su posición como centro de criptoactivos institucionales, los países vecinos muestran un dinamismo diferente pero igualmente relevante, basado en las necesidades de remesas y pagos transfronterizos de bajo valor. La región CSAO presenta así un panorama dual, donde la regulación y la innovación conviven para dar forma al futuro de las finanzas digitales.