Una avalancha de más de 50.000 misivas procedentes de ciudadanos de toda Europa ha llegado a la Comisión Europea para pedir que se relajen las limitaciones impuestas a las recompensas de las monedas estables (stablecoins) dentro del proceso de revisión del reglamento MiCA. Así lo ha informado la organización de defensa de las criptomonedas Stand With Crypto EU, que ha liderado esta movilización coincidiendo con el cierre de la consulta pública del organismo comunitario este miércoles.

Una campaña con cifras récord de participación

Según los datos facilitados por el colectivo, más de 50.000 simpatizantes remitieron sus escritos a la Comisión durante el período de consultas. Paralelamente, la petición online lanzada por la misma entidad ha logrado reunir más de 126.000 rúbricas, todas ellas reclamando un enfoque más permisivo hacia las stablecoins en el seno de la Unión Europea. Stand With Crypto EU destacó que esta movilización ha superado con creces las 8.221 respuestas que recibió la consulta del Banco Central Europeo (BCE) sobre el euro digital, así como las 198 aportaciones registradas en la consulta de 2020 sobre las normas cripto.

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La industria pide competir en igualdad de condiciones

El actual marco de MiCA prohíbe a los emisores y proveedores de servicios de criptoactivos abonar intereses sobre las stablecoins. Para Stand With Crypto, esta restricción coloca a estos productos en una clara desventaja frente a los depósitos bancarios y otros instrumentos de dinero electrónico que sí pueden ofrecer ventajas a sus usuarios. Harry Pearce Gould, director general de Stand With Crypto EU, declaró: “Pedimos a la Comisión que aproveche la revisión de MiCA para autorizar que las stablecoins reguladas entreguen incentivos a sus tenedores”. Al ser consultado sobre si Europa debería fijarse en modelos regulatorios de otros países, Pearce Gould señaló a Estados Unidos: “Estados Unidos ha tomado una decisión inequívoca de respaldar las stablecoins como capa de liquidación para la tokenización. Europa no tiene por qué copiar ese camino, pero sí debe competir con él”. Añadió que habilitar las recompensas podría impulsar la adopción de stablecoins denominadas en euros y ayudar a competir con las dominadas por el dólar. “Las stablecoins sólidas en euros son cruciales para la posición global de la moneda única y la soberanía de pagos de la UE”, afirmó.

Los bancos centrales europeos presionan en sentido opuesto

La campaña a favor de la flexibilización coincide con el movimiento de los bancos centrales europeos, que buscan endurecer el tratamiento de las stablecoins en MiCA. En una respuesta remitida el 22 de septiembre a la revisión de la Comisión, el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) propuso extender la actual prohibición de intereses a los acuerdos de préstamo, endeudamiento y staking que generan rendimiento. Además, el SEBC sugirió reemplazar los requisitos de MiCA que obligan a los emisores de stablecoins a mantener un porcentaje mínimo de sus reservas en depósitos bancarios por umbrales de liquidez. Los bancos centrales argumentan que las normas vigentes podrían ejercer presión sobre los prestamistas si una corrida contra una stablecoin forzara a un emisor a retirar depósitos de forma acelerada. El BCE también ha alertado sobre un posible desajuste de liquidez, señalando en junio que las stablecoins se liquidan las 24 horas del día, mientras que sus activos de reserva podrían seguir sujetos a los plazos de liquidación tradicionales. Estas propuestas se enmarcan en una inquietud más amplia del BCE respecto al impacto potencial de las stablecoins en la estabilidad financiera. En mayo, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, advirtió que una migración de depósitos desde la banca tradicional hacia las stablecoins podría debilitar el crédito bancario y la transmisión de la política monetaria, abogando por priorizar una infraestructura financiera tokenizada respaldada por dinero de los bancos centrales.

El pulso entre los defensores de la innovación cripto y las autoridades monetarias europeas refleja la complejidad de regular un sector en rápida evolución. Mientras la Comisión Europea analiza las cerca de 50.000 aportaciones recibidas, el futuro de las stablecoins en la UE dependerá de cómo se logre equilibrar la promoción de la competitividad con la salvaguarda de la estabilidad financiera.

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