El panorama regulatorio de las criptomonedas en Estados Unidos enfrenta un momento crítico. La Ley CLARITY, que busca establecer un marco legal para los activos digitales, ha sufrido un duro revés en el Senado que la deja en estado crítico, aunque no completamente descartada. Con el calendario legislativo agotándose y las diferencias políticas sin resolver, el futuro de esta iniciativa pende de un hilo.
Un voto estratégico que mantiene viva la esperanza
La votación de clausura del debate, celebrada el martes, terminó con un resultado de 49 votos a favor y 50 en contra, muy lejos de los 60 necesarios para avanzar. Sin embargo, el senador republicano Thom Tillis, quien inicialmente votó en contra, aclaró que su decisión fue un movimiento táctico para permitir una moción de reconsideración. "Mi voto negativo fue puramente procesal; al hacerlo, preservé la capacidad del Senado para volver a evaluar la ley en el futuro", explicó Tillis a Magazine.
Ryan Eagan, director de asuntos federales del Crypto Council for Innovation (CCI), señaló que esta maniobra abre una ventana para retomar la discusión en cualquier momento de la sesión actual. No obstante, el tiempo es un factor en contra: el Senado planea un receso el 2 de octubre, y la Cámara de Representantes ya está inactiva por el periodo electoral, lo que complica cualquier avance antes de fin de año.
Negociaciones estancadas y posiciones encontradas
El congresista Shri Thanedar, demócrata que respaldó la ley en la Cámara, admitió que quedan apenas 20 días legislativos tras las elecciones de mitad de mandato, lo que hace "muy poco probable" un acuerdo en 2026. A pesar de ello, no todo está perdido: el precedente de la Ley GENIUS, que superó una votación fallida en mayo de 2025 para luego aprobarse 11 días después, ofrece un rayo de esperanza. Pero Kyle Chassé, fundador de MV Global, matiza: "GENIUS tenía un consenso; CLARITY no lo tiene. Si no se resuelve antes del 3 de enero, el proyecto vuelve a cero en 2027, con una Cámara que probablemente será demócrata".
El principal escollo no es técnico, sino político. Siete senadores demócratas, incluida Angela Alsobrooks, han manifestado su disposición a negociar, pero exigen mayores restricciones éticas relacionadas con los intereses personales del presidente Donald Trump en el sector cripto. Las declaraciones financieras de Trump, que reportaron al menos 1.400 millones de dólares en ganancias por activos digitales en 2025, han intensificado estas demandas. Además, se discuten límites a los rendimientos de las stablecoins y un endurecimiento en las normas contra el lavado de dinero.
La regulación no se detiene, pero la ley es crucial
Mientras el Congreso se estanca, agencias como la SEC y la CFTC han avanzado con directrices y exenciones para reducir la incertidumbre. Michael Saylor, CEO de Strategy, sostiene que "el progreso no tiene que esperar al Congreso", y Eagan coincide en que la agenda regulatoria continuará independientemente del destino de CLARITY. No obstante, las normas de las agencias pueden revertirse con un cambio de administración, mientras que una ley es mucho más difícil de deshacer.
La pregunta sigue en el aire: ¿podrá CLARITY reunir los votos necesarios sin ser desnaturalizada? Los próximos días serán decisivos para determinar si esta iniciativa renace de sus cenizas o queda en el olvido legislativo.