El Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes de Estados Unidos se prepara para debatir esta semana una propuesta impositiva de 114 páginas sobre activos digitales. El texto, conocido como la Ley de Certeza Fiscal de los Activos Digitales (H.R. 10357), deja fuera una disposición que habría concedido a los mineros y participantes en staking la opción de diferir el pago de impuestos sobre las retribuciones hasta que vendieran los tokens.
Los detalles de la propuesta
El proyecto, publicado junto con el aviso de consideración del comité el pasado lunes, no incorpora la medida sobre el momento de tributación de las recompensas que figuraba en la Ley de Claridad Fiscal para la Minería y el Staking presentada en junio por el representante Mike Carey. Dicha norma permitiría a los contribuyentes escoger entre declarar como ingreso las monedas recién generadas en el momento de recibirlas o tratarlas como bienes producidos por ellos mismos y tributar solo cuando las vendieran.
Sin esa cláusula, las retribuciones por minería y staking continuarán gravándose en el instante en que se reciben o quedan bajo control del destinatario, incluso antes de convertirlas en efectivo. Esta situación genera preocupaciones de liquidez entre los actores del sector, que ven difícil afrontar el pago de impuestos sin haber realizado ninguna venta previa.
¿Qué cambios sí incluye el texto?
El paquete conserva ciertos apartados vinculados a la minería y el staking. Por ejemplo, clasifica como ingreso ordinario las ganancias provenientes de actividades de validación en cadenas de bloques, establece si dichos ingresos se consideran generados dentro o fuera de Estados Unidos, y permite que determinados fideicomisos de inversión realicen staking sin perder su estatus fiscal especial.
Además, impide que los contribuyentes reconozcan ganancias o pérdidas cuando utilicen criptoactivos para pagar comisiones de red o transacción de hasta 10 dólares. También propone un tratamiento fiscal específico para ciertas stablecoins ancladas al dólar y permite que algunos préstamos de activos digitales no se consideren ventas sujetas a impuestos. Otras disposiciones incluyen una contabilidad simplificada para criptoactivos con alta liquidez, la extensión de las normas sobre ventas ficticias y un programa de divulgación voluntaria para quienes deseen corregir infracciones tributarias pasadas relacionadas con monedas digitales.
Contexto legislativo y reacciones
El avance de esta reforma coincide con el debate en el Senado sobre la Ley CLARITY, que busca definir cómo se repartirían la supervisión del mercado cripto la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC). Organizaciones como la Blockchain Association, el Crypto Council for Innovation y la Digital Chamber han instado al Congreso a aprobar la medida de Carey sin modificaciones, argumentando que gravar las recompensas antes de su venta crea problemas de flujo de caja para mineros y stakers. Estos grupos se opusieron incluso a una enmienda que limitaba el diferimiento a solo cinco años.
En definitiva, la exclusión del diferimiento deja a los mineros y participantes en staking bajo las reglas actuales, donde el hecho imponible se produce en el momento de la recepción del token, lo que podría suponer una carga fiscal significativa para muchos operadores del ecosistema cripto.