La Agencia de Servicios Financieros de Japón (FSA) ha solicitado a los legisladores que excluyan a las stablecoins emitidas bajo estructuras de fideicomiso de la obligación de presentar informes tributarios a partir del año fiscal 2027. La medida busca fomentar el uso de estos activos digitales como medios de pago cotidianos, al eliminar la carga administrativa que actualmente pesa sobre los tenedores.

Detalles de la propuesta

Según la solicitud de reforma fiscal presentada el pasado sábado, la FSA insta a que las stablecoins de tipo trust queden exentas de presentar declaraciones detalladas sobre fideicomisos y cálculos de beneficiarios —incluyendo nombres e ingresos—. El regulador argumenta que estos tokens circulan entre una amplia base de usuarios, se emplean en transacciones frecuentes y masivas, y que los poseedores no obtienen ganancias por su mera tenencia.

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Si el parlamento japonés aprueba la enmienda, la exención entraría en vigor el 1 de abril de 2027, coincidiendo con el inicio del ejercicio fiscal 2027. Este movimiento se alinea con la tendencia del país a integrar las criptomonedas dentro del marco regulatorio de los activos financieros tradicionales, una dirección que la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, ya había adelantado en enero pasado.

Contexto regulatorio

En julio de este año, el Parlamento de Japón aprobó reformas que clasifican los criptoactivos como instrumentos financieros bajo la Ley de Instrumentos Financieros y Bolsa (FIEA). Esta actualización legal allana el camino para que las stablecoins fiduciarias sean tratadas de manera similar a otros activos financieros, lo que podría impulsar su adopción institucional.

La propuesta de la FSA representa un paso más hacia la normalización de las monedas estables en el ecosistema financiero japonés, aunque aún queda pendiente el visto bueno de los legisladores. De concretarse, Japón se convertiría en uno de los primeros países en ofrecer un alivio fiscal específico para este tipo de criptoactivos.

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