Las autoridades reguladoras de Hong Kong han dado un paso más en la supervisión del ecosistema de activos digitales al extender su colaboración en materia de auditorías y reportes financieros a los proveedores de servicios cripto que operan bajo licencia oficial. Este nuevo acuerdo, formalizado mediante un memorando de entendimiento (MoU), reemplaza un pacto previo de 2021 y busca fortalecer la transparencia y el cumplimiento normativo en el sector.
Un memorando más ambicioso
La Comisión de Valores y Futuros (SFC) y el Consejo de Contabilidad e Información Financiera (AFRC) anunciaron el lunes que el nuevo MoU amplía el alcance de su cooperación regulatoria. Ahora incluye explícitamente a los proveedores de servicios de activos virtuales autorizados por la SFC, así como a sociedades autorizadas, compañías de fondos de capital variable registradas y fondos autorizados. El acuerdo establece un marco detallado para el intercambio de información, la remisión de casos, la asistencia mutua y la realización de inspecciones e investigaciones coordinadas, según detalló la SFC.
Supervisión más integral
Kelvin Wong, presidente de la SFC, subrayó que esta colaboración reforzada permitirá una «supervisión más integral» sobre un espectro más amplio de entidades y actividades dentro del sector financiero de Hong Kong. El acuerdo, que sustituye al firmado en 2021 con el antiguo Consejo de Información Financiera (rebautizado como AFRC en 2022), cubre también el trabajo relacionado con auditorías y aseguramiento, consolidando la capacidad de respuesta conjunta ante posibles incumplimientos.
Contexto regulatorio en expansión
Este desarrollo se produce en medio de un esfuerzo continuo por parte de Hong Kong para robustecer su marco legal en torno a los activos digitales. En enero de este año, los reguladores ya habían esbozado planes para nuevas normas sobre servicios de asesoramiento cripto, mientras que la SFC introdujo marcos específicos para la financiación con margen de activos virtuales y los contratos perpetuos. Estas iniciativas reflejan la intención de la región de posicionarse como un centro financiero global con reglas claras para el sector cripto.
Implicaciones para la industria
Para las empresas de criptomonedas autorizadas en Hong Kong, este nuevo MoU significa un mayor escrutinio en sus prácticas de reporte financiero y auditoría. La capacidad de las autoridades para coordinar inspecciones e investigaciones conjuntas podría traducirse en un cumplimiento normativo más riguroso. Al mismo tiempo, la claridad regulatoria puede atraer a actores institucionales que buscan entornos seguros para operar. La evolución de este marco será clave para el futuro desarrollo del sector en la región.