Los líderes del Grupo de los Siete (G7) han redoblado su exhortación a una respuesta unificada contra las sustracciones de divisas digitales y los delitos informáticos atribuidos a Corea del Norte. En la cumbre celebrada esta semana en Évian-les-Bains, Francia, los mandatarios manifestaron su 'gran inquietud' por los programas nucleares y de misiles balísticos de Pyongyang, los cuales, según la ONU y expertos en seguridad, se financian en parte con el saqueo de criptomonedas.
Un llamado sin medidas concretas
La declaración conjunta no detalló mecanismos específicos para que los miembros del G7 actúen, como la verificación de plataformas de intercambio, la imposición de sanciones o el combate a servicios de mezcla —herramientas frecuentemente señaladas en el lavado de activos digitales norcoreano—. No obstante, el bloque ya había hecho referencia a este flagelo en su cumbre de junio de 2025 en Canadá, cuando instó a abordar de forma colectiva los 'hurtos de criptomonedas de la RPDC' que alimentan su arsenal.
Exploits recientes y cifras alarmantes
El renovado llamado se produce tras una serie de ataques de alto perfil con presuntos vínculos norcoreanos. En abril, el protocolo Drift sufrió un exploit por 285 millones de dólares, y en junio, Humanity Protocol registró una brecha de 36 millones. Según Chainalysis, los piratas informáticos de Corea del Norte sustrajeron al menos 2.000 millones de dólares en criptomonedas durante 2025, elevando el total histórico atribuido a actores vinculados a la RPDC a unos 6.750 millones. La firma de análisis señaló que los atacantes lograron mayores rendimientos pese a realizar menos ataques confirmados, infiltrando a trabajadores de TI en empresas del sector o suplantando a reclutadores e inversores.
La amenaza según CrowdStrike y la negativa de Pyongyang
Un informe de CrowdStrike del 15 de mayo calificó a los actores norcoreanos como el grupo de amenaza más grande dirigido a usuarios de criptomonedas por valor robado, priorizando objetivos de alto valor cuyos ingresos 'casi con certeza se blanquean para financiar los programas militares del régimen'. Por su parte, Corea del Norte rechazó las acusaciones. En un comunicado del 3 de mayo difundido por la agencia estatal KCNA, un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores tildó las afirmaciones de 'calumnias' políticamente motivadas y acusó a Estados Unidos de difundir información falsa.
El G7, aunque no ha detallado pasos concretos, mantiene la presión sobre un fenómeno que, según los expertos, seguirá escalando mientras no se coordinen acciones internacionales más firmes contra la ciberdelincuencia norcoreana.