Una nueva propuesta legislativa en Estados Unidos busca dar un trato diferenciado a las monedas digitales de curso estable frente al bitcoin a la hora de tributar por su uso diario. La iniciativa, que aún no tiene fuerza de ley, plantea que ciertos pagos realizados con stablecoins ancladas al dólar no generen obligaciones fiscales por plusvalías o minusvalías.

Qué propone la nueva ley

El proyecto, bautizado como “Ley para alinear los activos digitales con los principios tributarios”, fue registrado el 30 de septiembre por el senador Steve Daines, con el respaldo de Cynthia Lummis, Bernie Moreno y Tim Scott. El texto contempla que las compras de bienes y servicios hechas con stablecoins elegibles no impliquen el reconocimiento de ganancias o pérdidas sobre el activo empleado en la operación.

Sin embargo, el beneficio no alcanzaría a cualquier moneda estable. La normativa exige que el token provenga de un emisor que cumpla ciertos requisitos y que figure en un listado confeccionado por el Departamento del Tesoro, el cual sería actualizado cada tres meses como mínimo. Adicionalmente, el contribuyente debería haber obtenido la stablecoin a un precio dentro de un rango de 3% respecto del dólar estadounidense.

Sin tope de valor, pero con salvedades

A diferencia de otras iniciativas que condicionan la exención a un monto máximo, esta propuesta no fija un límite económico para las compras que podrían acogerse al alivio. No obstante, introduce exclusiones para ciertos intermediarios, brokers y comercios, de modo que no todos los usos de estos activos quedarían cubiertos.

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El contraste con el bitcoin resulta evidente. La normativa vigente del IRS trata a los activos digitales como propiedad, y dispone que emplearlos para adquirir productos o servicios constituye una enajenación. Por esa razón, el usuario debe calcular la diferencia entre el costo de adquisición y el valor del activo al momento de gastarlo. Así, una compra de cinco dólares con una stablecoin que cumpla las condiciones propuestas no generaría ninguna plusvalía o minusvalía reconocible, mientras que la misma operación con bitcoin seguiría requiriendo el cálculo tributario correspondiente.

Excepción para comisiones de red

La iniciativa también incluye un alivio para las tarifas de transacción. Los activos digitales usados para abonar costos de bloque, gas o prioridad podrían quedar exentos del reconocimiento de ganancias o pérdidas cuando su valor total no supere los 10 dólares y se cumplan los demás requisitos. Esta medida tendría un alcance menor que la prevista para los pagos con stablecoins, ya que incluye exclusiones para ciertos operadores y contribuyentes con alto volumen de operaciones.

Si la propuesta se aprobara sin enmiendas, las nuevas reglas regirían para operaciones ejecutadas a partir del 1 de enero de 2027. No obstante, aún queda un largo camino legislativo. El propio texto delega en el Tesoro la definición de detalles clave sobre la elegibilidad, los registros y la aplicación práctica de las normas.

Vigencia y próximos pasos

Por ahora, el cambio no está en vigor. Las reglas actuales del IRS continúan aplicándose y cualquier modificación dependerá del avance y la aprobación del proyecto. La propuesta representa un intento por distinguir entre activos digitales de uso transaccional y otros considerados de inversión, pero mantiene intacto el principio de que gastar bitcoin puede originar una carga tributaria.

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