Tras el fracaso del Congreso para aprobar una ley integral sobre la estructura del mercado de activos digitales, los reguladores financieros estadounidenses han intensificado sus esfuerzos para modificar las normas que rigen la supervisión y aplicación de la ley en el sector cripto. Sin embargo, tanto la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) como la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) enfrentan una notable carencia de personal en sus niveles directivos, lo que concentra las decisiones clave en apenas tres personas.

Un quórum reducido para tiempos de vacantes

El 30 de septiembre, la SEC publicó una norma final que entró en vigor el 2 de octubre, modificando los requisitos de quórum para permitir que, cuando solo dos comisionados estén en funciones, baste con uno para aprobar regulaciones formales. Este cambio, según la agencia, busca “promover la flexibilidad y la firmeza de la elaboración de normas”. Actualmente, la SEC cuenta únicamente con el presidente Paul Atkins y el ex presidente en funciones Mark Uyeda, tras la salida de la comisionada Hester Peirce a principios de octubre. La CFTC está aún más diezmada: Michael Selig es el único comisionado confirmado por el Senado desde diciembre de 2025. Ambas agencias deberían tener cinco comisionados según su diseño original.

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Propuestas regulatorias en medio del vacío legislativo

Ante la ausencia de una ley integral, ambas entidades han impulsado normativas propias. En agosto, la SEC propuso un puerto seguro para las empresas frente a la clasificación de tokens como “contratos de inversión”. En octubre, la CFTC, bajo la dirección de Selig, anunció que emplearía sus “facultades legales existentes” para regular los exchanges de criptomonedas. Atkins añadió el 2 de octubre que “hay más propuestas regulatorias en el horizonte” para el ecosistema cripto. El periodista Robin Wigglesworth, en un artículo de opinión del 5 de octubre en el Financial Times, advirtió que, con solo dos comisionados, la posibilidad de que uno deba recusarse deja la aprobación de normas aplicables a los mercados de valores estadounidenses, valorados en billones de dólares, en manos de una sola persona.

Defensa del cambio y ausencia de nuevos nombramientos

Mark Uyeda respondió en el mismo medio el domingo, afirmando que el “compromiso de la SEC con su misión permanece sin cambios” y que la modificación del quórum simplemente “aclara que la Comisión puede establecer quórum si todos los comisionados salvo uno están inhabilitados”. Calificó de “pintoresca” la comparación con regímenes distópicos. Hasta el martes, la Casa Blanca no había anunciado nominaciones para cubrir las vacantes en la SEC o la CFTC, lo que podría prolongar durante meses la toma de decisiones unipersonales en cada agencia. El Congreso aún tiene tiempo para votar la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales (CLARITY), aunque analistas dudan que se impulse durante la sesión saliente entre las elecciones de mitad de mandato de 2026 y la próxima toma de posesión en enero.

Conclusión: un camino regulatorio incierto

La falta de liderazgo en los principales reguladores financieros de EE.UU. podría, paradójicamente, facilitar la elaboración de normas sobre criptomonedas al reducir los obstáculos internos. Sin embargo, la concentración de poder en tan pocas manos genera dudas sobre la legitimidad y el alcance de las futuras regulaciones, mientras el mercado de criptoactivos, valorado en unos 3 billones de dólares, espera señales claras desde Washington.

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