La Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) de Estados Unidos ha decidido ampliar la cobertura regulatoria para los desarrolladores de programas informáticos de carácter pasivo que facilitan el acceso de los usuarios a los mercados de derivados y predicción regulados. Esta decisión, dada a conocer el pasado jueves, podría simplificar el camino para que las carteras digitales y otras aplicaciones ofrezcan este tipo de servicios sin necesidad de obtener una licencia de corredor introductor.

Un respiro para las billeteras cripto

La División de Participantes del Mercado de la CFTC ha emitido una posición de no acción en la que manifiesta que no tiene intención de emprender acciones coercitivas contra aquellos proveedores de software pasivo que cumplan ciertos criterios, ni contra su equipo, por no inscribirse como corredores introductores o personas asociadas. Esta medida allana el terreno para que las aplicaciones de criptomonedas, incluidas las que operan bajo autocustodia, puedan conectar a sus usuarios con casas de bolsa y mercados de futuros registrados ante el organismo, sin asumir la carga regulatoria que implica dicha inscripción.

Para acogerse a esta flexibilización, los proveedores deben ajustarse a una serie de condiciones que acotan su intervención en las operaciones, como por ejemplo, no tener control discrecional sobre las órdenes de los clientes. Esta restricción busca garantizar que el software actúe únicamente como un puente neutral, sin influir en las decisiones de inversión de los usuarios.

Antecedentes y presiones del sector

La presente ampliación se apoya en una medida similar otorgada a Phantom Technologies en marzo, que permitió a su cartera de criptomonedas autocustodiada operar bajo parámetros parecidos. Tras esa primera decisión, tanto Phantom como el Hyperliquid Policy Center solicitaron en julio una protección más amplia, pidiendo a la CFTC que definiera con mayor claridad cómo se aplican las normas existentes a los desarrolladores de blockchain y a las empresas de derivados que utilizan infraestructura onchain.

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La respuesta regulatoria se produce en un contexto de urgencia, dos días después de que la CLARITY Act no lograra superar el trámite del Senado, al recibir solo 49 votos en la moción de clausura, lejos de los 60 necesarios. Ante este revés legislativo, los presidentes de la CFTC y de la SEC, Michael Selig y Paul Atkins, respectivamente, han reiterado su compromiso de avanzar en la regulación de los activos digitales bajo las facultades que ya poseen.

En paralelo, la SEC ha aprobado una exención temporal que permite a ciertas plataformas facilitar operaciones acotadas con acciones estadounidenses tokenizadas en cadena, mediante el uso de creadores de mercado automatizados y fondos de liquidez autorizados. Este movimiento conjunto refleja la intención de los reguladores de adaptar el marco legal a la evolución del ecosistema cripto.

Rumbo a una regulación más ágil

La decisión de la CFTC y la SEC supone un paso hacia una regulación más flexible y adaptada a las particularidades de la tecnología blockchain. Al ofrecer claridad sobre los requisitos para los proveedores de software pasivo, se espera que más aplicaciones se animen a integrar funciones de trading sin temor a incurrir en infracciones regulatorias. No obstante, las condiciones impuestas deben ser vigiladas de cerca para asegurar que no se conviertan en una vía de elusión de las normas de protección al inversor.

En conclusión, la ampliación del alivio normativo por parte de la CFTC marca un hito en la relación entre los reguladores y el sector de las criptomonedas, sentando las bases para una colaboración más fluida en el futuro. Queda por ver cómo se materializará esta flexibilización en la práctica y si otras jurisdicciones seguirán el ejemplo.

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