En una votación celebrada el miércoles, la Cámara de los Lores británica dio luz verde a una enmienda que impone al Ejecutivo la obligación de delinear una hoja de ruta dedicada a los activos digitales. La iniciativa, respaldada por 194 votos a favor frente a 138 en contra, logró imponerse a la postura contraria del Partido Laborista, actualmente en el poder.
Detalles de la propuesta legislativa
La modificación, conocida como Enmienda 88, fue impulsada por la baronesa Neville-Rolfe, figura conservadora en la Cámara Alta. Su texto exige al Tesoro británico que elabore, publique y someta a consulta pública un plan estratégico para el ecosistema digital en un plazo máximo de doce meses contados a partir de la entrada en vigor del proyecto de Ley de Servicios Financieros y Mercados.
Dicho plan deberá cubrir un espectro amplio que incluya criptomonedas, stablecoins, valores tokenizados y la infraestructura financiera basada en tecnología descentralizada. Asimismo, tendrá que abordar cuestiones como el fomento de la innovación, la salvaguarda de los consumidores y el acceso de las empresas a servicios bancarios, sistemas de pago y mecanismos de liquidación.
El contexto político y las discrepancias
El respaldo de los Lores se produce tras meses de intenso debate sobre el enfoque regulatorio del Reino Unido frente a las monedas digitales. Durante una sesión parlamentaria en julio, el ministro de Inversiones del Tesoro, Lord Stockwood, había descartado la necesidad de un marco legal específico, argumentando que el Gobierno ya disponía de una estrategia en funcionamiento para los activos digitales.
La formación laborista, que controla el Ejecutivo, se opuso frontalmente a la enmienda al considerar que no respondía adecuadamente a la vertiginosa evolución del sector ni a la urgencia de contar con un marco normativo coherente. Por su parte, el UK Cryptoasset Business Council, que aseguró haber colaborado con los legisladores en la redacción de la propuesta, celebró el resultado de la votación. La organización destacó especialmente la intervención de Lord Chris Holmes, quien cuestionó si el país se limita a “regular activos digitales” o aspira a “construir una economía basada en ellos”.
Próximos pasos en el proceso parlamentario
El texto legal aún debe regresar a la Cámara de los Comunes, donde los diputados podrán aceptar los cambios introducidos por los Lores, modificarlos o rechazarlos por completo. De esta manera, el destino final de la enmienda queda en manos de la cámara baja, donde el Partido Laborista cuenta con mayoría.
Este episodio refleja la creciente tensión entre los distintos poderes del Estado británico en torno a la regulación de los criptoactivos y la necesidad de una política pública clara que impulse la innovación sin descuidar la protección de los usuarios.