El mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, negó de manera rotunda el pasado 4 de septiembre, mediante su cuenta en la red social X, que el Ejecutivo hubiera traspasado la Reserva Estratégica de Bitcoin del país a un gestor privado. La aclaración se produjo pocas horas después de que el diario El País publicara un reportaje que vinculaba dicha operación con un acuerdo suscrito con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La versión del diario y la respuesta oficial
La publicación española señaló que el gobierno centroamericano había aceptado no adquirir más criptomonedas y que había transferido «la propiedad mayoritaria y el control» de más de 7.763 bitcoins a una entidad no identificada, basándose en un comunicado del FMI difundido el 3 de septiembre. Dicho documento se enmarca en la revisión de un programa de asistencia por valor de 1.400 millones de dólares. Bukele, en su mensaje, calificó la información de «TOTALMENTE FALSA» y precisó que lo único que cambió de dueño fueron las participaciones accionarias de Chivo, la billetera digital estatal creada al amparo de la Ley Bitcoin, y en ningún caso la Reserva Estratégica de Bitcoin.
Chivo, el verdadero objeto de la transferencia
Chivo es la empresa pública que fue constituida en 2021 para gestionar la aplicación de bitcoin que se puso a disposición de la ciudadanía salvadoreña. La privatización de sus acciones figuraba entre las condiciones del programa de financiamiento que El Salvador negocia con el FMI desde 2025. Ni el organismo multilateral ni Bukele revelaron la identidad del operador privado que ahora controla la firma. Por su parte, la Reserva Estratégica de Bitcoin, que es distinta a Chivo, continúa bajo administración estatal y no se vio afectada por esta operación.
Contexto macroeconómico y perspectivas
Según el sitio oficial bitcoin.gob.sv, el país posee actualmente 7.765 bitcoins en su tesorería, equivalentes a unos 619 millones de dólares al cambio actual. El acuerdo con el FMI corresponde a un Servicio Ampliado del Fondo (SAF) de 40 meses, aprobado el 26 de febrero de 2025 por 1.400 millones de dólares. El comunicado del 3 de septiembre corresponde a la revisión combinada de la segunda y la tercera etapa de ese programa. El propio FMI proyecta un crecimiento del producto interno bruto del 4,5% para 2026 y un superávit fiscal primario que pasaría del 2,9% al 3,7% del PIB en 2027, en línea con la meta de reducir la deuda pública al 80% del PIB hacia 2030. Asimismo, el organismo atribuyó una notable reducción de la pobreza a mejoras en la eficiencia de los servicios públicos, en un entorno de mayor seguridad y confianza inversionista.
Conclusión
La controversia quedó zanjada con la intervención directa del presidente Bukele, quien desmintió categóricamente los rumores sobre un traspaso de las reservas estratégicas de bitcoin. La distinción entre la cartera pública Chivo y la reserva nacional es clave para entender los términos del acuerdo con el FMI, que solo implicó la cesión de acciones de la primera. Mientras tanto, las tenencias de bitcoin del Estado salvadoreño se mantienen intactas y bajo control gubernamental, en medio de un panorama económico que el Fondo considera favorable.