El Banco Central Europeo (BCE) ha dado un paso más en el desarrollo del euro digital al integrar los pagos realizados por agentes de inteligencia artificial (IA) en su hoja de ruta. La institución busca ahora colaboradores del sector tecnológico y financiero para explorar cómo estas herramientas pueden facilitar las transacciones automáticas y las comunicaciones entre máquinas, con miras a un proyecto piloto que arrancaría en 2027.

Convocatoria abierta para innovar con IA

Este lunes, el BCE activó el período de inscripción para una nueva fase de su plataforma de innovación centrada en el euro digital. La iniciativa se divide en dos frentes: por un lado, pruebas prácticas de funcionalidades de pago; por otro, talleres orientados a visualizar los futuros escenarios de uso de la moneda digital. Las solicitudes están abiertas a empresas fintech, proveedores de servicios de pago y otras organizaciones interesadas en aportar soluciones.

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Calendario y áreas de experimentación

La fase experimental se desarrollará entre enero y junio de 2027. Los seleccionados trabajarán en prototipos de recibos electrónicos, transacciones con múltiples participantes, pagos condicionados y mejoras en las interfaces de usuario. Paralelamente, durante el primer semestre de 2027 se celebrarán talleres sobre pagos impulsados por IA, microtransacciones, interacción entre dispositivos y aplicaciones del euro digital en servicios públicos. Un grupo de participantes tendrá la oportunidad de presentar sus propuestas en la sede del BCE en Fráncfort.

Un proyecto que avanza en paralelo

El euro digital está concebido como una moneda digital de banco central (CBDC) para pagos minoristas en la zona euro, funcionando como un equivalente electrónico del efectivo. El BCE ya ha seleccionado a 36 entidades, entre las que figuran Revolut, Stripe y Deutsche Bank, para un programa piloto independiente de doce meses que comenzará en la segunda mitad de 2027. No obstante, cualquier emisión definitiva dependerá de la aprobación del Parlamento Europeo y de una decisión posterior del propio BCE.

Perspectivas y condicionantes

Las conclusiones extraídas de estas pruebas podrían servir para pulir la tecnología y ampliar los casos de uso del euro digital. Sin embargo, el camino hacia su lanzamiento oficial aún requiere superar trámites legislativos y decisiones institucionales. El BCE insiste en que la moneda digital complementará, no sustituirá, al efectivo físico.

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