UniCredit SpA, la segunda institución financiera más relevante de Italia, con presencia en 13 naciones, ha avanzado significativamente en sus planes para incorporar operaciones con bitcoin (BTC) y otros activos digitales a su oferta para clientes convencionales.
Búsqueda de un socio tecnológico clave
La entidad milanesa está en la búsqueda de un aliado tecnológico especializado que le permita desarrollar su propia infraestructura de custodia y corretaje. Este movimiento facilitaría la compra, venta y resguardo de criptomonedas directamente desde el banco, sin intermediarios externos. Según información divulgada por Bloomberg el 11 de septiembre de 2026, las negociaciones se encuentran en una etapa inicial, y UniCredit aún no ha decidido qué proveedor elegirá ni la magnitud final del proyecto. Un representante del banco declinó hacer comentarios al respecto.
De la cautela a la acción estratégica
Si se materializa, esta iniciativa representaría un giro relevante para una entidad que tradicionalmente ha mantenido una postura conservadora frente a los criptoactivos. Hasta ahora, UniCredit se había limitado a ofrecer exposición indirecta a través de instrumentos estructurados destinados a clientes corporativos y de gestión patrimonial. En julio de 2025, lanzó un certificado vinculado al ETF de bitcoin de BlackRock (IBIT), y posteriormente emitió un minibono tokenizado en la red pública Polygon. Además, adquirió participaciones en las plataformas de tokenización BlockInvest y VC Trade.
Un aspecto crucial por definir es si el servicio incluirá depósitos y retiros on-chain reales. De lo contrario, se trataría de un modelo cerrado, similar a un 'jardín vallado', donde el cliente opera con el precio del activo pero nunca toma posesión real de sus bitcoins.
MiCA como catalizador, pero con advertencias internas
El avance de UniCredit se apoya en el reglamento MiCA, la normativa europea que ha allanado el camino legal para que la banca tradicional ofrezca servicios con criptomonedas bajo licencias específicas. Mientras competidores como BBVA o Santander (a través de Openbank) ya permiten negociar bitcoin en España, y Deutsche Bank prepara su custodia con Bitpanda, la firma italiana busca acelerar su paso para no quedarse atrás en la carrera regional.
No obstante, la ambición del área de innovación choca con la prudencia de los departamentos de control. En mayo de 2026, Elena Carletti, vicepresidenta del comité de riesgos de UniCredit, advirtió públicamente sobre los riesgos de liquidez que podrían enfrentar los bancos en situaciones de estrés relacionadas con depósitos vinculados a activos digitales. Citó ejemplos como la crisis del Silicon Valley Bank y la desvinculación temporal de la stablecoin USDC en 2023, que demostraron cómo las corridas de depósitos pueden impactar los balances bancarios tradicionales.
Apuesta por pagos digitales y stablecoins
La eventual plataforma de custodia y corretaje de UniCredit se conecta con su apuesta en pagos digitales, particularmente a través del consorcio Qivalis. UniCredit es miembro fundador de esta alianza que reúne a 37 instituciones financieras europeas, incluyendo BNP Paribas, ING, CaixaBank e Intesa Sanpaolo, con el objetivo de emitir una stablecoin regulada respaldada 1:1 por euros. El consorcio ha seleccionado a Fireblocks para gestionar la infraestructura de emisión y billeteras, y proyecta su lanzamiento para la segunda mitad de 2026, pendiente de la licencia del banco central de los Países Bajos.
Con este despliegue, UniCredit no solo busca competir en el mercado de corretaje, sino también consolidar una infraestructura propia de liquidación que reduzca su dependencia de plataformas externas dentro de la eurozona.