Cerca de un millón de personas que adquirieron la memecoin TRUMP registraron pérdidas acumuladas por valor de 3.800 millones de dólares hasta finales de junio de 2026, según un estudio de la firma de análisis de criptomonedas Nansen.
Los detalles del reporte
La cifra fue calculada tras la publicación de la declaración financiera anual del presidente Donald Trump, divulgada por la Oficina de Ética Gubernamental de EE. UU. (OGE). Según ese documento, Trump obtuvo 636 millones de dólares de la propia memecoin, como parte de ingresos cripto totales de más de 1.000 millones de dólares durante 2025, según informó previamente CriptoNoticias.
Nansen sostiene que las probabilidades favorecían estructuralmente a Trump, quien recibía comisiones por cada transacción realizada con el token, independientemente de si su precio subía o bajaba. La firma señala que el mandatario promovió repetidamente estas operaciones a través de su cuenta en Truth Social.
El lanzamiento y la distribución del token
TRUMP fue lanzado el 18 de enero de 2025, dos días antes de la investidura presidencial, como una moneda de tipo coleccionable con escaso valor práctico. Su suministro máximo es de 1.000 millones de tokens, de los cuales el 80% quedó en manos de los creadores del proyecto y de CIC Digital, una entidad propiedad de Trump, según detalló CriptoNoticias en coberturas previas.
Eventos exclusivos para grandes tenedores
El equipo de TRUMP recurrió en varias ocasiones a eventos exclusivos para incentivar la retención del token entre sus mayores compradores. En abril de 2025, tras el desbloqueo de 40 millones de tokens adicionales, los organizadores anunciaron una cena privada con Trump para los 220 principales tenedores, lo que impulsó una subida semanal del 66% en el precio del activo, según CriptoNoticias.
Un año después, en marzo de 2026, el proyecto repitió la estrategia con el anuncio de un almuerzo de gala en Mar-a-Lago, limitado a 297 invitados seleccionados según su saldo promedio de tokens. Las reglas de participación penalizaban con la pérdida de beneficios VIP a quienes redujeran sus tenencias por debajo de un nivel de referencia, lo que buscaba desincentivar las ventas masivas, según explicó el proyecto.
Cuestionamientos y otros negocios cripto
Estos mecanismos reforzaron los cuestionamientos sobre un posible conflicto de interés, en tanto la familia Trump mantiene el control de la mayor parte del suministro del token. La congresista demócrata Maxine Waters había solicitado previamente investigar si TRUMP estaba vinculado a un esquema de compra y venta especulativa que beneficia a quienes poseen información privilegiada, según consignó CriptoNoticias.
Antes de TRUMP, el presidente ya había incursionado en el sector con World Liberty Financial, un proyecto fundado junto a sus hijos. Esa plataforma generó más de 500 millones de dólares en ventas de tokens, además de ingresos por la distribución de otros activos digitales. Nansen indica que el token de ese proyecto, WLFI, también acumula una caída sostenida en su valor.
Perfiles de inversores y conclusiones
Nansen es una firma de análisis on-chain utilizada por participantes del mercado para rastrear el comportamiento de inversores en distintos protocolos y activos digitales. Su capacidad para reconstruir historiales de operaciones a partir de billeteras públicas le permite cuantificar el impacto de este tipo de lanzamientos entre los usuarios minoristas.
El reporte distingue entre perfiles de inversores: mientras la mayor parte de las pérdidas se concentró entre compradores minoristas, los traders con mayor sofisticación técnica obtuvieron resultados comparativamente mejores dentro del mismo mercado.
Para Nansen, el caso de TRUMP ilustra un patrón que se repite en el mercado de las memecoins: mientras el proyecto y sus creadores concentran el suministro y los ingresos por comisiones, la mayoría de los compradores minoristas termina absorbiendo las pérdidas. La firma advierte que este desequilibrio estructural entre emisores y usuarios finales persiste como uno de los principales riesgos para quienes ingresan a este tipo de activos motivados por el respaldo político o mediático de sus promotores.