El gobierno de los Estados Unidos ha realizado una significativa movilización de criptoactivos decomisados, trasladando un total de 833,6 bitcoins y 40.285 tokens BNB, cuyo valor conjunto asciende a aproximadamente 103,2 millones de dólares. La información, recabada por plataformas de rastreo blockchain, fue divulgada el 7 de octubre de 2026. En el caso del bitcoin, los fondos fueron dirigidos hacia Coinbase Prime, aunque todavía no se ha confirmado si esto implica una venta inmediata.

Origen de los fondos: casos HashFlare y Bitfinex

De acuerdo con los datos proporcionados por Arkham Intelligence, las billeteras digitales involucradas pertenecen a entidades bajo control gubernamental. Del total de bitcoins movilizados, aproximadamente 568,7 BTC provienen de activos incautados en el marco del proceso judicial contra Sergei Potapenko e Ivan Turõgin, vinculado al fraude de la plataforma de minería HashFlare. Los restantes 264,9 BTC corresponden a fondos decomisados tras el ataque informático sufrido por Bitfinex en 2016.

Por otro lado, los 40.285 BNB, equivalentes a unos 31,63 millones de dólares en el momento de la operación, fueron transferidos a través de diversas direcciones asociadas a activos decomisados de Alameda Research, firma estrechamente ligada al colapso de FTX. A diferencia de los bitcoins, estos tokens no concluyeron su recorrido en Coinbase Prime.

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¿Venta o simple reasignación?

El envío de los bitcoins a Coinbase Prime no constituye, por sí mismo, una prueba de que hayan sido liquidados. El Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshals Service) emplea esta plataforma para la custodia y administración de grandes volúmenes de activos decomisados. Por lo tanto, el movimiento podría responder a una reorganización interna o a fines administrativos. Un precedente similar ocurrió en julio de 2026, cuando una transferencia de aproximadamente 288 millones de dólares en bitcoin y ether hacia el mismo destino generó especulaciones, sin que se confirmara una venta posterior.

Además, la política de manejo de bitcoins decomisados se modificó a raíz de una orden ejecutiva firmada en marzo de 2025. Dicha orden estableció una reserva estratégica de bitcoin, disponiendo que los BTC finalmente decomisados que ingresen a ella no sean vendidos. En contraste, otros activos digitales decomisados, como el BNB, forman parte de un fondo separado con una gestión más flexible, que permite incluso su venta cuando las condiciones legales lo autoricen.

Impacto potencial en los mercados

Para poner en contexto la magnitud de la operación, Arkham estima que las billeteras vinculadas al gobierno estadounidense aún retienen alrededor de 325.000 BTC. Los 833,6 BTC trasladados representan apenas el 0,26% de esas tenencias. La atención ahora se centra en el destino final de estos fondos: si desde Coinbase Prime se produce una salida hacia exchanges o plataformas de negociación, ello sería una señal diferente a una simple reubicación de custodia y podría tener un mayor impacto en el precio del BNB que en el del bitcoin, debido a la menor profundidad del mercado de BNB. Hasta que eso ocurra, la transacción refleja la gestión habitual de activos decomisados más que una presión vendedora confirmada.

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