El sábado 19 de septiembre de 2026, el reconocido empresario y figura influyente en el ecosistema digital, Michael Saylor, dio a conocer mediante su cuenta en X su postura en contra de la ley CLARITY, la cual fue rechazada la semana pasada. En su escrito, Saylor argumenta que las directrices impuestas por la SEC, la CFTC y otros entes reguladores resultan más beneficiosas que las limitaciones que habría establecido dicha legislación en su versión definitiva.

La postura de Saylor sobre la regulación

En su mensaje, Saylor sostiene que para el avance del sector de los activos digitales es más conveniente contar con reglas claras por parte de la SEC, la CFTC, el Departamento del Tesoro y las autoridades bancarias que someterse a las restricciones del acuerdo final de CLARITY. La compañía que preside, Strategy, replicó este punto de vista en sus redes sociales.

El empresario enfatiza que la ley CLARITY, tras las modificaciones realizadas antes de su discusión el pasado 15 de septiembre, imponía trabas a las recompensas que los proveedores podían ofrecer a sus usuarios. Según Saylor, proteger a un banco de una crisis de liquidez no es lo mismo que resguardarlo de la competencia. Además, señala que ya existen oportunidades relevantes dentro del marco legal vigente, por lo que insta a aprovecharlas sin necesidad de sumar restricciones adicionales.

En su análisis, Saylor propone una serie de productos que podrían surgir con el desarrollo de la economía digital, muchos de los cuales ya forman parte de su propia oferta empresarial: BTC como capital digital, STRC como crédito digital y MSTR como equity digital. También menciona a COIN, la acción de Coinbase, como un exchange digital que combina servicios financieros tradicionales con criptomonedas, y a USDC como una divisa digital regulada, aunque su descripción roza el concepto de una moneda digital de banco central (CBDC).

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La contracara del argumento

La postura actual de Saylor contrasta con la que mantuvo en mayo de este año, cuando elogió la ley CLARITY y aseguró que impulsaría los mercados de sus acciones y preferentes. Es posible que su cambio de opinión se deba a las enmiendas que sufrió la ley antes de la votación, aunque en su artículo no detalla cómo habría afectado a su empresa. Saylor aprovechó para instar a utilizar 2027 y 2028, el resto del mandato de Donald Trump, para fortalecer la industria y protegerla de un eventual giro gubernamental.

No obstante, la credibilidad de Saylor ha sido puesta en duda durante 2026 debido a la falta de transparencia y a comportamientos que algunos consideran engañosos. Su producto estrella, STRC, alcanzó mínimos históricos en junio, y la empresa tuvo que vender parte de sus reservas de bitcoin, contradiciendo sus principios. Además, su comunicación ambigua para justificar estas decisiones generó críticas y provocó que perdiera parte del estatus mesiánico que tenía en la comunidad de Bitcoin.

Este escándalo ha revivido episodios pasados, como cuando MicroStrategy infló sus resultados durante la burbuja de las puntocom. Algunos analistas advierten sobre los riesgos potenciales de STRC. En este contexto, el mensaje de Saylor podría interpretarse como una defensa de la libre competencia, aunque su historial sigue generando desconfianza entre los inversores.

Los activos de Strategy se han recuperado parcialmente de las fuertes caídas sufridas este año, pero la empresa aún enfrenta el desafío de restaurar la confianza del mercado y de sus accionistas.

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