La apuesta de las compañías de minería de Bitcoin por la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento está encontrando un obstáculo inesperado: el encarecimiento del crédito. Mientras los prestamistas revisan con lupa cada proyecto de centro de datos, las empresas del sector necesitan captar cerca de 50.000 millones de dólares para materializar sus planes de infraestructura, según BlocksBridge Consulting.
Claves para conseguir financiación
El último informe Miner Weekly de BlocksBridge Consulting subraya que firmar contratos con grandes clientes de IA es solo una parte del reto. Las mineras también deben reunir miles de millones para adquirir hardware, levantar instalaciones y garantizar el suministro energético que exigen esos acuerdos. La consultora advierte de que los grandes prestamistas se han vuelto más exigentes y evalúan cada operación en función del cliente, el contrato y el camino real hacia la puesta en marcha.
El caso de IREN resulta ilustrativo: en junio consiguió un paquete de financiación por 3.650 millones de dólares con una tasa de interés combinada del 6%, y en agosto cerró otro acuerdo por 2.400 millones de dólares a un tipo fijo del 9%. Aunque cubren proyectos distintos y no son directamente comparables, reflejan cómo los costos de endeudamiento pueden variar incluso dentro de una misma empresa.
La deuda se dispara y los déficits se multiplican
El crédito también puede implicar gastos más allá de los intereses. En una operación ligada a Cipher Digital, Google aceptó respaldar 1.400 millones de dólares en obligaciones de arrendamiento a cambio de warrants que equivalen al 5,4% del capital de Cipher, un mecanismo que podría diluir a los accionistas actuales. Estos movimientos evidencian que incluso las mineras con contratos multimillonarios necesitan capital adicional antes de que sus centros de datos empiecen a operar.
La presión financiera no es nueva. Según datos de VanEck citados en un análisis de junio de 2026, la deuda de las mineras de Bitcoin cotizadas se había disparado aproximadamente un 500% desde el segundo trimestre de 2024. De hecho, la necesidad de fondos ha seguido creciendo durante el mercado bajista, a medida que la minería pierde atractivo económico. El mismo informe estimaba que el sector requiere unos 50.000 millones de dólares para completar sus proyectos de IA, con déficits de 21.100 millones en IREN, 7.200 millones en Riot Platforms y 4.600 millones en HIVE Digital.
En definitiva, la transformación de las mineras de Bitcoin hacia proveedores de infraestructura de IA no solo exige grandes contratos, sino también una sólida ingeniería financiera. Con prestamistas más cautelosos y tipos de interés menos favorables, la capacidad de las empresas para cerrar la brecha de capital será determinante en los próximos meses.