La transición de la minería de Bitcoin hacia la inteligencia artificial (IA) está generando una factura millonaria antes de que los nuevos negocios empiecen a reportar ganancias. Según datos recientes, las empresas mineras públicas han reducido su poder de cómputo en aproximadamente 75 EH/s durante la primera mitad de 2026, lo que representa un valor cercano a los 1.500 millones de dólares en maquinaria abandonada o desechada.

El costo de la reconversión hacia la IA

Este giro estratégico implica retirar equipos que aún tenían valor, adaptar instalaciones y conseguir nuevo capital para construir una infraestructura capaz de atender cargas de trabajo de IA y computación de alto rendimiento. Un análisis de Miner Weekly, el boletín de Blocksbridge Consulting, señala que los mineros públicos redujeron su hashrate realizado en aproximadamente 75 EH/s durante el primer semestre de 2026. Si los equipos asociados a esa capacidad se valoran en unos 20 dólares por TH/s, representarían cerca de 1.500 millones de dólares en maquinaria, sin incluir edificios, sistemas eléctricos, refrigeración ni costos de instalación.

Impacto en las empresas mineras

El retroceso de la minería de Bitcoin coincide con el crecimiento del nuevo negocio. Los ingresos declarados por actividades de HPC e inteligencia artificial aumentaron un 52% frente al trimestre anterior, mientras varias compañías comenzaron a reutilizar instalaciones construidas originalmente para minar. Sin embargo, esa transformación está provocando una rápida pérdida de valor en parte de los activos. Un análisis de TheEnergyMag sobre 12 empresas identificó aproximadamente 1.100 millones de dólares en deterioros y rebajas de activos durante el primer semestre de 2026. IREN y Core Scientific concentraron cerca del 89% de ese monto.

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Ejemplos concretos de pérdidas

Un caso emblemático es Cipher Mining. Su instalación Black Pearl comenzó a minar Bitcoin a mediados de 2025, pero pocos meses después la compañía avanzaba con su transformación hacia computación de alto rendimiento. Cipher registró una amortización de 96,1 millones de dólares asociada con los equipos de minería, aunque esas máquinas habían generado 57,9 millones de dólares en ingresos durante 2025.

Presión financiera y desafíos operativos

Pero la factura no termina en los equipos que pierden valor. La reconversión requiere todavía más capital. Las empresas deben financiar nuevas instalaciones, sistemas eléctricos, refrigeración y obras mientras continúan pagando deuda e intereses y, en algunos casos, reducen una fuente de ingresos que ya tenían operativa. TeraWulf ilustra esa brecha: durante el primer semestre generó unos 53 millones de dólares en ingresos por arrendamientos de HPC, mientras pagó 131 millones de dólares en intereses en efectivo. A esto se suman otros obstáculos como permisos, disponibilidad de energía y condiciones de crédito más estrictas que pueden retrasar la construcción o puesta en marcha de los centros de datos.

Conclusiones y perspectivas

Las cifras tampoco significan que cada dólar de deterioro sea consecuencia directa de la inteligencia artificial. Core Scientific, por ejemplo, atribuyó parte de la pérdida de valor de sus activos mineros al deterioro de la rentabilidad de esa actividad. Aun así, los datos muestran el desafío central: convertir una mina de Bitcoin en infraestructura para IA puede abrir un nuevo mercado, pero primero exige absorber el costo de los equipos que quedan atrás, financiar la reconstrucción y superar los obstáculos que separan la inversión de los nuevos ingresos.

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