El temor a un descontrol de las cuentas públicas estadounidenses podría convertirse en un catalizador para bitcoin si los inversionistas comienzan a privilegiar los riesgos fiscales por sobre las expectativas de tasas de interés. Así lo plantea un informe de CoinShares divulgado el 8 de octubre de 2026, que advierte que, aunque los flujos hacia fondos de activos digitales perdieron ritmo, la criptomoneda mantiene un ascenso gradual en medio de la turbulencia en el mercado de bonos.
Entradas millonarias pero con menor ímpetu
Desde mediados de julio, estos vehículos de inversión captaron aproximadamente 11.100 millones de dólares, impulsados en parte por compras a precios castigados y por un creciente malestar sobre la sostenibilidad de las finanzas gubernamentales. No obstante, la velocidad de las inversiones se redujo durante la semana analizada. Para James Butterfill, director de investigación de CoinShares, esta desaceleración obedece a la incertidumbre reinante y no necesariamente a un deterioro de los fundamentos del mercado.
Bonos en tensión y rendimientos históricos
La presión sobre la deuda soberana estadounidense no cede, pese a las intervenciones del Tesoro para estabilizar el mercado. Los rendimientos de los bonos a 10 años llegaron a superar el 5,3%, mientras que los de 30 años alcanzaron el 5,7%, niveles no vistos en más de dos décadas. Septiembre se convirtió en el peor mes para los bonos del Tesoro en cuatro años, con un alza de más de 50 puntos básicos en el rendimiento a 10 años.
En agosto, el Tesoro duplicó las recompras de bonos de largo plazo hasta un mínimo de 4.000 millones de dólares por operación, programa que se extendería hasta principios de noviembre. Sin embargo, los rendimientos continuaron escalando. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, admitió que el Gobierno no puede controlar el mercado de bonos por sí solo y señaló el encarecimiento del petróleo como uno de los factores que presionan al alza los rendimientos.
Señales mixtas de la política monetaria
La Reserva Federal enfrenta un panorama contradictorio. Las nóminas de septiembre resultaron más débiles de lo previsto, reduciendo la probabilidad implícita de una subida de tipos en octubre del 71% al 23%. Pero los indicadores de actividad empresarial siguen mostrando expansión y el gasto de los consumidores se mantiene robusto. A esto se suma la persistencia de la inflación, avivada por los elevados precios de la energía en el contexto del conflicto con Irán.
Para CoinShares, esta combinación explica por qué el debilitamiento del empleo no ha provocado un avance más pronunciado de bitcoin. Los altos rendimientos de los bonos suelen restar atractivo al activo al endurecer las condiciones financieras, pero podrían reforzar su atractivo si reflejan una pérdida de confianza en la capacidad de Estados Unidos para sostener su deuda, en lugar de expectativas de mayor crecimiento.
¿Hacia una ruptura alcista?
El próximo movimiento dependerá de si los flujos hacia fondos de activos digitales recuperan fuerza y respaldan esa interpretación. Mientras la inflación siga condicionando las decisiones de la Reserva Federal y la actividad económica resista, la incertidumbre podría limitar el avance de bitcoin. Un cambio sostenido en las preferencias de los inversores hacia activos alternativos al dinero gubernamental daría mayor fundamento a una ruptura alcista.