La criptomoneda líder ha logrado perforar la barrera de los 81.000 dólares en las recientes jornadas, un movimiento que coincide con el flujo constante de capital hacia los fondos cotizados en bolsa (ETF) de bitcoin al contado en Estados Unidos. Durante tres semanas consecutivas, estos instrumentos financieros han registrado entradas netas positivas, acumulando un total de 3.830 millones de dólares en ese período.
Entradas semanales lideradas por BlackRock
En la última semana, los ETF al contado atrajeron 986 millones de dólares en nuevas inversiones. El producto iShares Bitcoin Trust (IBIT), gestionado por la gigante BlackRock, encabezó este movimiento al captar 691 millones de dólares, lo que representa más del 70% del total semanal. Gracias a estas incorporaciones, el valor conjunto de los activos netos bajo administración de todos estos ETF alcanzó los 101.250 millones de dólares, una cifra histórica que refleja el creciente interés institucional.
Del soporte de USD 64.400 al rally actual
El repunte del precio de bitcoin se ha acelerado en paralelo a estos flujos. El 19 de agosto, la moneda digital cotizaba en torno a los 64.400 dólares; para inicios de septiembre, ya superaba los 79.387 dólares, e incluso llegó a tocar los 81.000 dólares durante la tercera semana de entradas positivas. Este salto de más del 23% en poco más de tres semanas evidencia la fuerte correlación entre la demanda de ETF y la cotización del activo subyacente.
El mecanismo detrás de la presión compradora
Los ETF al contado funcionan como vehículos que permiten a los inversores exponerse al precio de bitcoin sin necesidad de custodiar la criptomoneda directamente. Para respaldar cada acción emitida en bolsa, las empresas gestoras deben adquirir y mantener bitcoins reales en sus tesorerías. Por lo tanto, cuando aumenta la demanda de estas acciones, las firmas acuden al mercado spot a comprar más BTC, generando una presión compradora que empuja el precio al alza debido al desequilibrio entre oferta y demanda.
Este ciclo virtuoso parece haberse intensificado en las últimas semanas, y los datos de flujos de capital sugieren que el apetito por exposición a bitcoin a través de ETF regulados sigue en aumento. De mantenerse esta tendencia, no se descarta que el precio continúe explorando nuevos máximos en el corto plazo.