La capacidad computacional que los mineros destinan a la red de Bitcoin, conocida como hashrate, no consigue superar su pico máximo desde finales de octubre de 2025. Según los datos del promedio móvil proporcionados por mempool.space, el récord se estableció el 28 de octubre de 2025 en 1,13 zettahashes por segundo (ZH/s). Han transcurrido 312 jornadas sin que la potencia de procesamiento marque una nueva cota histórica.

Contraste con el crecimiento explosivo de años anteriores

Este estancamiento contrasta fuertemente con la evolución de los dos ciclos precedentes, cuando la tasa de hash se duplicó con creces y registró máximos inéditos en múltiples ocasiones. Aquella expansión se debió a que los operadores de minería añadieron más equipos y capacidad a la red de forma constante.

En la actualidad, el hashrate se sitúa en torno a los 910 exahashes por segundo (EH/s), de acuerdo con la misma fuente. Dado que 1 ZH/s equivale a 1.000 EH/s, el nivel presente se encuentra aproximadamente un 19,5% por debajo del techo de 1,13 ZH/s alcanzado en octubre de 2025.

La red se autorregula pese a la caída del hashrate

El descenso desde ese máximo no implica, por sí solo, que la seguridad de Bitcoin se haya resentido ni que los bloques tarden más en generarse. El protocolo ajusta de forma automática la dificultad de la minería para mantener el intervalo entre bloques en torno a los 10 minutos, sin importar si la potencia de cómputo conectada aumenta o disminuye.

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De hecho, el próximo recalibrado de la dificultad, según las proyecciones de mempool.space, apunta a un incremento del 1,23%. Esto indica que, durante el periodo considerado para el ajuste, el hashrate efectivo de la red fue ligeramente superior al necesario para sostener el objetivo de tiempo entre bloques.

Menores ingresos y fuga hacia la inteligencia artificial: las causas del estancamiento

Dos factores principales explican la situación actual del hashrate. Por un lado, la rentabilidad esperada de la minería ha caído, en buena medida porque el precio de bitcoin ronda un 36% por debajo de su récord histórico de octubre, cuando alcanzó los 126.000 dólares.

Por otro lado, una porción creciente de la infraestructura minera se ha desviado hacia servicios de computación destinados a inteligencia artificial (IA). Los mineros buscan así obtener ganancias más estables y aprovechar el notable auge de la demanda de cómputo para IA, como ya informó este medio.

Perspectivas a futuro

Mientras estos factores no se reviertan, es probable que el hashrate de Bitcoin continúe sin marcar un nuevo récord. No obstante, la red sigue operando con un poder de procesamiento muy superior al que tenía antes del período de crecimiento casi ininterrumpido que se interrumpió en octubre de 2025, lo que garantiza su seguridad.

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