Las acciones de las principales empresas dedicadas a la minería de Bitcoin han registrado avances notables en la jornada, en un contexto donde la criptomoneda líder ha vuelto a superar la barrera de los 85.000 dólares. Este repunte en el valor del activo digital ha generado un efecto positivo en el sector, aunque no todos los indicadores son favorables.

Rendimiento bursátil de las mineras

Al momento del cierre de esta nota, los títulos de HUT 8 escalaron un 7,1%, mientras que Bitdeer avanzó un 3,5%, Riot Platforms un 3,3% y CleanSpark un 2,9%. Otras compañías como MARA, IREN, TeraWulf, Core Scientific y Cipher Mining también reportaron ganancias significativas, reflejando un optimismo generalizado en el rubro.

El alza en el precio de Bitcoin explica en parte este comportamiento, ya que incrementa el valor en dólares de las monedas generadas por los mineros. No obstante, la recuperación del sector coincide con una señal que se venía gestando incluso antes del último salto de la criptomoneda: la potencia computacional destinada a la red ha vuelto a crecer tras varios meses de declive.

El hashrate retoma su tendencia alcista

De acuerdo con el analista CW8900, la tasa de hash ha dejado atrás su fase bajista y ahora muestra un avance gradual. Esta observación fue realizada antes de que BTC alcanzara nuevamente los 85.000 dólares. El hashrate, que mide la capacidad de procesamiento que los mineros emplean para buscar nuevos bloques, se sitúa actualmente en torno a los 940 exahashes por segundo (EH/s), lo que equivale a aproximadamente 940 millones de terahashes por segundo (TH/s).

Históricamente, la potencia de cómputo había superado los 1.000 EH/s hacia finales de 2025, descendiendo hasta cerca de 820 EH/s en febrero del presente año. Tras varios altibajos, el indicador ha vuelto a ubicarse alrededor de los 940 EH/s. Es importante destacar que el gráfico aún muestra a Bitcoin cotizando entre los 78.000 y 80.000 dólares, lo que sugiere que la recuperación del hashrate ya estaba en marcha antes del salto hacia los 85.000.

ANUNCIO

CW8900 considera que este comportamiento podría ser un indicador positivo para el precio, recordando que en el pasado ambos parámetros atravesaron extensos períodos de crecimiento simultáneo. Entre 2023 y 2025, la potencia de la red aumentó considerablemente mientras BTC pasó de menos de 20.000 dólares a superar los 100.000. Sin embargo, esta correlación no implica causalidad directa: también es posible que un mejor precio incentive a los mineros a ampliar su capacidad, generando un ciclo de retroalimentación.

Mayor competencia y dificultad de minería

Para las compañías mineras, el incremento del hashrate tiene una doble arista. Por un lado, un Bitcoin más alto mejora los ingresos por cada moneda producida. Por otro, una mayor potencia computacional implica más competencia por las mismas recompensas de bloque. La dificultad de minería, que se ajusta cada 2.016 bloques para mantener un ritmo constante, ha experimentado un salto reciente desde aproximadamente 127 billones hasta cerca de 133 billones, elevando la exigencia para encontrar un bloque válido.

En este contexto, el escenario es mixto. La firma CoinShares había estimado el costo promedio en efectivo para producir un BTC en alrededor de 79.995 dólares entre las mineras cotizadas durante el cuarto trimestre de 2025. Por ello, la recuperación de los 85.000 dólares mejora la ecuación de rentabilidad, aunque el aumento de la dificultad y la competencia podrían erosionar parte de esas ganancias.

La IA como motor adicional

El repunte bursátil de las mineras no se explica únicamente por Bitcoin. Varias de estas compañías han comenzado a reutilizar sus terrenos, conexiones eléctricas y centros de datos para inteligencia artificial (IA) y computación de alto rendimiento (HPC). En agosto, el sector ya había anunciado más de 70.000 millones de dólares en contratos relacionados con IA y HPC, una exposición que gana peso en una jornada donde también avanzan firmas tecnológicas como Meta (11,5%), AMD (8,8%), CrowdStrike (4,4%) y Nvidia (2,4%).

El contexto político estadounidense también acompaña esta apuesta. La administración de Donald Trump sigue priorizando el desarrollo de IA frente a la competencia con China, y ha rechazado frenar su expansión, aunque mantiene abierto el debate sobre seguridad y regulación. Para las mineras, esto agrega una variable adicional: con Bitcoin al alza mejora el negocio de producir monedas, mientras que la IA aumenta el valor potencial de la energía y los centros de datos que ya controlan.

En conclusión, el sector minero vive un momento de optimismo impulsado por el precio de Bitcoin, pero el regreso del hashrate y la creciente dificultad recuerdan que la recuperación también intensifica la competencia. La diversificación hacia IA y HPC podría ser clave para sostener la rentabilidad a largo plazo, aunque el panorama sigue marcado por la incertidumbre regulatoria y la volatilidad del mercado.

ANUNCIO