El mercado de Bitcoin continúa atrayendo un flujo notable de fondos nuevos, cercano a los 4.900 millones de dólares en el último mes, pero el precio de la criptomoneda no logra despegar y permanece atrapado en un rango estrecho. Así lo evidencia un informe de Glassnode, que subraya cómo la mayor parte del crecimiento de la capitalización realizada proviene de inversores ya establecidos, no de dinero externo reciente.
El capital fresco no explica el alza de la capitalización realizada
Según la plataforma de análisis on-chain, en los treinta días previos al 5 de octubre, el ingreso de capital nuevo a Bitcoin —proveniente de suscripciones a ETF de contado, expansión de stablecoins y compras corporativas— ascendió a aproximadamente 4.900 millones de dólares. Sin embargo, la capitalización realizada de Bitcoin, un indicador que valora cada unidad según su último movimiento en la cadena, se incrementó en 12.800 millones de dólares durante el mismo período, es decir, más del doble de las entradas externas.
Esta discrepancia indica que los fondos recién llegados apenas cubren un 38% del avance total. El resto corresponde a movimientos internos: monedas que cambian de manos entre operadores que ya participaban en el mercado, a precios progresivamente superiores. Glassnode señala que, desde el lanzamiento de los ETF en enero de 2024, los rallies alcistas han mostrado un desfase parecido, aunque en aquel entonces las inyecciones de capital eran considerablemente mayores.
La resistencia en 87.000 dólares y la presión vendedora
Desde el 21 de septiembre, Bitcoin ha intentado superar la barrera de los 87.000 dólares en cuatro ocasiones, pero todas han sido rechazadas por una liquidez vendedora cada vez más abundante en los libros de órdenes. Al momento de redactar este artículo, el jueves 8 de octubre, la moneda digital cotizaba alrededor de 83.000 dólares, con una caída mensual del 1%.
Glassnode también detectó un aumento en la toma de ganancias durante el fin de semana, cuando BTC logró su primer cierre semanal por encima de los 85.000 dólares desde enero. Ese día, cerca del 86% de las unidades enviadas a los exchanges provenía de tenedores a corto plazo —aquellos que mantienen sus activos por menos de 155 días— y se movía con beneficios. En condiciones normales, esa proporción suele situarse por debajo del 40%.
La base de costo agregada de estos tenedores, conocida como precio realizado, se ubicaba en torno a los 78.250 dólares al 7 de octubre, según datos de CryptoQuant. Esto implica que aún mantienen una ganancia neta, aunque su sensibilidad a la volatilidad los convierte en un factor de presión cuando los precios se acercan a niveles de resistencia clave.
Perspectiva: la continuidad del rally depende de más capital externo
El informe concluye que, mientras las entradas de capital nuevo no repunten, el avance de Bitcoin dependerá de que los tenedores actuales estén dispuestos a comprar a precios más altos. La historia reciente muestra que los movimientos alcistas más sólidos se sustentaron en flujos externos mucho más generosos. Sin esa fuerza renovada, el precio podría seguir consolidándose en el rango actual.
Este análisis tiene fines exclusivamente informativos y no constituye una recomendación de inversión. Todo movimiento en el mercado de criptomonedas conlleva riesgos sustanciales, por lo que se insta a los lectores a realizar su propia investigación antes de tomar decisiones financieras.