Brian Armstrong, máximo responsable de la plataforma Coinbase, ha señalado que aproximadamente 4.000 millones de individuos a nivel global carecen de acceso a corredores de bolsa y a oportunidades de inversión en empresas estadounidenses. En una entrevista concedida al podcast Sourcery with Molly O'Shea, el ejecutivo presentó la tokenización como la herramienta capaz de eliminar esta barrera financiera.
Exclusión financiera global según el CEO de Coinbase
Durante la conversación, Armstrong manifestó que casi la mitad del planeta se encuentra imposibilitada de invertir en compañías de calidad de Estados Unidos, quedando relegada al uso de efectivo y activos de menor rendimiento. Esta situación, subrayó, constituye un problema sistémico que va más allá de los países en desarrollo. Citó una encuesta que revela que el 83% de los ciudadanos estadounidenses siente que el sistema financiero no satisface sus necesidades.
La solución propuesta por el líder de Coinbase consiste en trasladar las inversiones hacia lo que denominó «raíles financieros contemporáneos», aludiendo a las cadenas de bloques que posibilitan las transacciones sin recurrir a los intermediarios del sistema convencional. La tokenización permite representar la titularidad de activos reales —como acciones, bonos o inmuebles— a través de tokens digitales que se intercambian en redes de criptomonedas, simplificando la compraventa y la transferencia de estos valores.
El panorama regulatorio en Estados Unidos
Armstrong destacó que la adopción masiva de acciones tokenizadas depende en gran medida de la aprobación de la ley Clarity (Clarity Act), un proyecto aún en trámite en el Congreso de EE. UU. Esta normativa busca establecer un marco legal para los activos digitales, definiendo qué constituye un valor financiero y qué es una mercancía digital. El directivo calificó la ley como inminente, aunque evitó ofrecer plazos concretos. Mientras no se promulge, el entorno regulatorio para estos instrumentos permanece ambiguo.
Hasta la fecha, la ley más significativa para el sector ha sido la Genius Act, sancionada en 2025, que instauró el primer régimen federal para las stablecoins de pago en el país. Armstrong sitúa la Clarity Act como el siguiente hito legislativo relevante para el ecosistema.
Crecimiento exponencial del mercado de activos tokenizados
Las declaraciones de Armstrong se producen en medio de un notable auge del mercado de activos tokenizados. De acuerdo con datos de RWA.xyz, el valor de estos activos superó los 32.000 millones de dólares en junio de 2026, frente a los 6.000 millones registrados en enero de 2025, lo que representa un incremento del 433% en apenas 18 meses. Henry McPhie, CEO de Streamex —una firma de tokenización que cotiza en el Nasdaq— afirmó que 2026 marca el punto en que la tokenización ha dejado de ser una mera promesa para convertirse en infraestructura financiera operativa.
Incluso voces tradicionalmente críticas con el sector, como el economista Nouriel Roubini, han comenzado a involucrarse. Roubini, famoso por sus advertencias sobre los riesgos de Bitcoin, cofundará una empresa dedicada a emitir un token respaldado por activos tangibles, evidenciando la madurez y aceptación creciente de esta tecnología.
Implicaciones para el futuro de las finanzas
La visión de Armstrong apunta a un escenario en el que la tokenización no solo amplíe el acceso a los mercados de capitales, sino que también transforme la arquitectura financiera global, reduciendo la dependencia de intermediarios y facilitando la inclusión de millones de personas. No obstante, el camino hacia esa realidad dependerá de avances regulatorios clave y de la consolidación de una infraestructura robusta que garantice seguridad y confianza en estos nuevos instrumentos.