El fabricante suizo de monederos digitales Tangem ha puesto de relieve una paradoja en el ecosistema de pagos con criptomonedas: la demanda de tarjetas físicas para gastar activos digitales supera con creces la disponibilidad real en muchos mercados. Según datos internos de la compañía, más del 40% de las transacciones procesadas a través de Tangem Pay provienen de América Latina, mientras que Estados Unidos concentra algo más del 30% de los pagos. Sin embargo, la distribución de estos plásticos sigue limitada en varias regiones.
Brecha entre necesidad y acceso
Andrey Ilinskiy, máximo responsable de Tangem Pay, explicó a Cointelegraph que el problema no radica únicamente en identificar dónde quieren los usuarios tener tarjetas cripto, sino en encontrar los puntos donde confluyen la demanda real, el marco regulatorio, la infraestructura bancaria local y los requisitos de emisión. "Hoy en día, esos mapas no siempre coinciden", afirmó el ejecutivo, subrayando la complejidad de expandir este tipo de productos financieros a escala global.
La firma anunció el miércoles el lanzamiento de su primera tarjeta Visa física, diseñada para compras tanto en tiendas físicas como en línea, así como para retirar efectivo en cajeros automáticos. De momento, la oferta se limita a 5.000 unidades en su fase inicial. Una de las principales novedades es que los usuarios podrán cargar fondos directamente desde su monedero de autocustodia y, en caso de suspensión o cierre de la tarjeta, transferir el saldo de vuelta a la billetera.
Autocustodia vs. regulación
Tangem destacó que la autocustodia elimina una barrera fundamental al no existir un intermediario entre el usuario y sus fondos. No obstante, cuando esos activos entran en una red de pagos regulada, surgen nuevas trabas. "Aparece otro conjunto de barreras", señaló la empresa, refiriéndose a los requisitos de conocimiento del cliente (KYC), las sanciones internacionales, las normativas bancarias locales y las exigencias de cumplimiento para emitir tarjetas vinculadas a criptomonedas.
Actualmente, Tangem envía sus tarjetas físicas a casi 200 países, con solo una veintena de exclusiones, entre las que figuran China, Rusia, Corea del Norte y Palestina. La compañía aclaró que estas restricciones no siempre responden a las regulaciones específicas sobre criptoactivos, sino a las condiciones que rigen la emisión de tarjetas. "Las mismas circunstancias que generan demanda de criptomonedas como alternativa financiera pueden dificultar la emisión regulada de tarjetas", añadió.
Recompensas en stablecoins y próximos eventos
Como complemento a su oferta, Tangem introducirá reembolsos en la stablecoin USDC de Circle, con tasas del 1% para usuarios Basic y del 2% para usuarios Plus en compras elegibles. La compañía tiene previsto exhibir las primeras tarjetas físicas Tangem Pay durante la conferencia Token2049 en Singapur.
En un contexto donde la adopción de stablecoins crece y las barreras regulatorias persisten, la iniciativa de Tangem refleja la tensión constante entre la innovación descentralizada y los marcos legales tradicionales. La compañía apuesta por un modelo que combine la autonomía del usuario con la interoperabilidad en el sistema financiero convencional.