La compañía Ripple Labs ha presentado una iniciativa para añadir un mecanismo de crédito de manera directa en el ecosistema de XRP Ledger (XRPL). Esta propuesta busca que entidades financieras puedan conseguir liquidez mediante la entrega de activos digitales como colateral, mientras que la parte operativa del préstamo se ejecutará de forma autónoma en la cadena de bloques, aunque la evaluación de riesgos seguirá siendo una tarea humana.
¿En qué consiste la propuesta de Ripple?
Según informó la firma liderada por Brad Garlinghouse el pasado 29 de junio de 2026, la idea aún no está integrada en XRPL. Los borradores técnicos, conocidos como XLS-65 y XLS-66, se encuentran en etapa de experimentación y necesitan la validación de los nodos encargados del consenso para ser activados. Ripple sostiene que la tokenización de bienes ha avanzado considerablemente en los últimos años, permitiendo la representación digital de bonos, fondos monetarios, materias primas, stablecoins y otros productos financieros. No obstante, la empresa identifica una brecha: usar esos tokens como garantía para obtener fondos sin tener que deshacerse de ellos.
“El reto ya no es únicamente si esos activos pueden estar en la red, sino cómo pueden generar rendimiento una vez que están allí”, afirmó la entidad. De acuerdo con Ripple, una infraestructura crediticia permitiría a las instituciones financieras emplear esos recursos como respaldo para préstamos a corto plazo, emulando lo que ocurre en los mercados clásicos.
Arquitectura del sistema y primer caso de uso
El diseño propuesto divide el proceso crediticio en dos fases. La evaluación del prestatario se mantendría fuera de la cadena, con las instituciones decidiendo a quién y bajo qué condiciones prestar. “Las entidades retienen el control sobre las decisiones de crédito, mientras que el protocolo estandariza la ejecución de esas decisiones”, explicó Ripple. Una vez acordados los términos, XRPL se ocuparía de automatizar todo lo demás: agrupación de liquidez, cálculos de intereses, calendarios de amortización, reembolsos y manejo de impagos.
La iniciativa se apoya en dos estándares técnicos. El primero, Single Asset Vault (XLS-65), permite reunir un solo tipo de activo en una bóveda. El segundo, Lending Protocol (XLS-66), utiliza esa liquidez para originar préstamos con condiciones predefinidas. Como ejemplo, Ripple menciona una empresa que mantiene reservas en Ripple USD (RLUSD), su stablecoin, mientras espera una liquidación transfronteriza que se completa en 48 horas. En lugar de vender esos activos o acudir a un banco, la empresa podría solicitar un préstamo respaldado por esa futura liquidación, y el protocolo ejecutaría automáticamente el reembolso según lo acordado.
Competencia en el mercado de préstamos descentralizados
Ripple ingresa en un terreno ya dominado por otros protocolos. Aave gestiona cerca de 12.000 millones de dólares, Maple Finance supera los 2.300 millones, Compound ronda los 1.000 millones y Clearpool se sitúa en los 140 millones, según datos de DeFiLlama. Frente a esto, Ripple busca diferenciarse por su diseño. La compañía señala que muchos protocolos de préstamos pueden alterar sus reglas de riesgo mediante votaciones de gobernanza, lo que genera incertidumbre para las instituciones. En contraste, la propuesta de Ripple permite que las entidades definan las condiciones y XRPL ejecute las reglas ya pactadas, sin cambios imprevistos.
Estado actual y perspectivas
Las propuestas técnicas aún están lejos de integrarse en XRP Ledger. Hasta el momento, XLS-65 cuenta con 8 votos a favor (22,86%) y XLS-66 tiene 7 votos (20%). Para activarse, necesitan el respaldo de 28 de los 35 validadores de la Unique Node List (UNL), lo que representa el 80% de los votos. Mientras no se alcance ese umbral, ambas funcionalidades solo estarán disponibles en la red de pruebas. La propuesta refleja la evolución de XRPL hacia servicios financieros institucionales, más allá de los pagos transfronterizos. En 2026, Ripple ha reforzado otros frentes como RLUSD, la tokenización de activos y ahora esta infraestructura de crédito. Sin embargo, el mercado no reaccionó con fuerza al anuncio: XRP cotiza en torno a 1,03 dólares, un 72% por debajo de su máximo histórico de 3,65 dólares alcanzado en julio de 2025. Por ahora, el proyecto sigue en desarrollo y su éxito dependerá del apoyo de los validadores y de su capacidad para destacar en un mercado que ya mueve miles de millones en préstamos digitales.