La nación centroamericana ha logrado acumular un total de 7.762,37 unidades de la criptomoneda reina, según los datos divulgados por la dependencia gubernamental encargada de la gestión del activo digital. Esta cifra refleja la continuidad de su plan de adquisiciones diarias, que contempla la compra de un bitcoin cada jornada, siendo la más reciente registrada el pasado 1 de septiembre.
La tensión entre la estrategia nacional y las condiciones del FMI
El gobierno de Nayib Bukele mantiene firme su política de acumulación de bitcoin, a pesar de las restricciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) dentro del acuerdo de asistencia financiera otorgado al país. El organismo multilateral ha señalado limitaciones claras respecto a la participación del sector público en el mercado de criptomonedas, lo que genera un permanente pulso entre los compromisos adquiridos por San Salvador y la visión soberana sobre sus reservas.
Desde que en 2021 El Salvador se convirtió en la primera nación del planeta en otorgarle curso legal al bitcoin, la administración Bukele ha defendido la estrategia de compras periódicas como un plan de largo plazo, enfocado en incrementar gradualmente el volumen de monedas atesoradas sin pretender anticipar los vaivenes del mercado. Esta postura se ha mantenido incluso en fases de fuerte turbulencia cambiaria.
Reformas legales y continuidad en la acumulación
El panorama regulatorio experimentó un giro significativo en 2025, cuando el país aprobó modificaciones que eliminaron la obligatoriedad de aceptar bitcoin como medio de pago, retirándole su estatus de moneda de curso legal. No obstante, este cambio no implicó el abandono de las reservas nacionales ni la suspensión de las adquisiciones periódicas. El Salvador transitó de promover un uso forzoso del criptoactivo en la economía a conservarlo principalmente como un componente de su estrategia financiera patrimonial.
El FMI ha cuestionado precisamente esta exposición al mercado de criptomonedas. Las condiciones ligadas al programa de financiamiento buscan acotar las compras de bitcoin por parte del sector estatal y disminuir el papel de la divisa digital en la economía nacional. Sin embargo, los registros oficiales continúan reflejando nuevas incorporaciones, aunque la veracidad de dicha información ha sido puesta en duda por la dificultad de su comprobación independiente.
Volatilidad y valoración de las tenencias
El valor de las reservas en dólares estadounidenses está sujeto a la inherente volatilidad del bitcoin. Mientras que la cantidad de monedas puede permanecer estable o incluso aumentar, su equivalente en moneda fiduciaria fluctúa de manera considerable según la cotización del momento. Por ello, cualquier cálculo del patrimonio en criptomonedas debe entenderse como una estimación puntual, correspondiente a un instante específico del mercado.
Reportes previos indican que el país incorporó más de 1.600 bitcoins entre enero y abril de 2025. Para las autoridades, las oscilaciones diarias del precio no alteran el objetivo central: incrementar progresivamente el número de unidades acumuladas. De esta forma, El Salvador sigue escribiendo un capítulo único en la historia de las finanzas globales, desafiando las recomendaciones de los organismos internacionales y consolidando su apuesta por el ecosistema cripto.