El gobierno japonés está impulsando un ambicioso plan para construir una plataforma financiera basada en tecnología de contabilidad distribuida (DLT), conocida popularmente como blockchain, que permitiría completar la liquidación de operaciones bursátiles y bonos soberanos en cuestión de segundos, en lugar de los días que toma actualmente. La iniciativa busca transformar el sistema de pagos y compensaciones del país asiático.
Un grupo de trabajo multidisciplinario
De acuerdo con información del periódico Nikkei, la Agencia de Servicios Financieros de Japón, el Ministerio de Finanzas, el Banco de Japón y diversas entidades del sector privado conformarán un grupo de trabajo que iniciará sus labores durante el verano de 2026. Se espera que este equipo presente un borrador inicial del proyecto hacia principios de 2027. El objetivo es determinar el tipo de tecnología DLT más adecuada, asignar responsabilidades entre los actores públicos y privados, y definir una hoja de ruta clara para su implementación.
De días a segundos: el salto en liquidación
En la actualidad, las transacciones con acciones en Japón se liquidan dos días hábiles después de ejecutadas, mientras que los bonos del gobierno japonés (JGB) se liquidan al día siguiente. Con la nueva infraestructura basada en DLT, se podría alcanzar un modelo de liquidación casi instantánea, reduciendo drásticamente el periodo de exposición al riesgo entre las partes involucradas. Además, el sistema facilitaría operaciones de tipo 'entrega contra pago' (DvP), donde el intercambio del activo y el dinero ocurre de manera sincronizada, permitiendo a los inversores acceder a sus fondos de forma más ágil y reinvertirlos rápidamente.
Un ecosistema de innovación financiera
Este proyecto se suma a otros experimentos que Japón ya está realizando con activos tokenizados y tecnología DLT en los mercados financieros. Por ejemplo, se han llevado a cabo pruebas con bonos gubernamentales tokenizados y sistemas de liquidación sobre redes diseñadas para instituciones financieras. El plan también contempla una posible expansión futura hacia las remesas internacionales, lo que ampliaría su alcance más allá de los mercados de valores. Sin embargo, fuentes oficiales no han indicado que se vaya a utilizar directamente la red de Bitcoin u otras criptomonedas públicas, sino una infraestructura institucional adaptada a las necesidades del sistema financiero japonés.
Perspectivas a largo plazo
Si el proyecto recibe las aprobaciones regulatorias necesarias, las primeras operaciones podrían comenzar en los próximos años, con una adopción más generalizada prevista para principios de la década de 2030. De concretarse, Japón se posicionaría como un líder en la modernización de los mercados financieros mediante tecnología blockchain, estableciendo un precedente para otras economías avanzadas.