El asistente de inteligencia artificial de X, conocido como Grok, ha ampliado sus capacidades financieras. Ahora los usuarios pueden adquirir, enviar y solicitar financiamiento en criptomonedas directamente mediante conversaciones con el chatbot. La integración se sustenta en PayBox, una plataforma de MoonPay que gestiona pagos y credenciales digitales.
¿Cómo funciona la nueva funcionalidad?
El sistema permite pedirle a Grok que prepare una transacción; luego, el usuario revisa los detalles —como el activo, la red de destino y el monto— y la autoriza empleando una passkey. Es importante destacar que el chatbot no puede mover fondos por sí solo: cada operación requiere confirmación explícita del usuario antes de ejecutarse en la cadena de bloques.
Operaciones disponibles y alcance
Entre las acciones habilitadas se encuentran la compra y transferencia de criptoactivos a través de diversas redes. Además, PayBox está vinculado con Kamino, un protocolo de préstamos y liquidez basado en Solana. Los usuarios que cumplan los requisitos pueden utilizar USDC para prestar fondos o buscar rendimiento dentro de ese ecosistema.
Este avance amplía el rol de los asistentes de IA en el ámbito financiero. Hasta ahora, estos sistemas se limitaban a responder consultas o generar contenido; las nuevas herramientas buscan que también ejecuten acciones siguiendo instrucciones y límites predefinidos por sus usuarios. Esta tendencia, denominada comercio agéntico, no es exclusiva del mundo cripto. Empresas como Coinbase, Circle, Stripe, Visa y Mastercard han desarrollado iniciativas para que agentes de inteligencia artificial puedan realizar pagos o interactuar con activos digitales bajo ciertas condiciones.
Riesgos y precauciones
El modelo también introduce nuevos desafíos. Una instrucción ambigua, un fallo del sistema o una aprobación realizada sin revisar cuidadosamente una operación podría acarrear consecuencias económicas, especialmente tratándose de transacciones en blockchain que son difíciles de revertir. La passkey añade una capa de seguridad, pero no elimina los riesgos: el usuario debe verificar aspectos como el activo, la red, el destino y, en el caso de préstamos, las condiciones del protocolo. Asimismo, no todas las funciones están disponibles en todas las regiones debido a restricciones regulatorias y condiciones de mercado.
Estos peligros no son meramente teóricos. Durante 2026 se han documentado ataques donde herramientas de IA fueron empleadas para identificar vulnerabilidades, desarrollar código malicioso y automatizar operaciones ilícitas. Investigadores del ecosistema han alertado sobre errores de agentes que pueden provocar movimientos irreversibles de fondos, direcciones incorrectas o manipulaciones mediante instrucciones maliciosas.
En resumen, la integración de Grok con PayBox representa un paso más hacia la convergencia entre inteligencia artificial y finanzas descentralizadas, pero exige que los usuarios actúen con cautela y verifiquen cada paso antes de autorizar cualquier transacción.