En el trigésimo noveno episodio del pódcast Separando el Dinero y el Estado, Iván Gómez sostuvo una conversación con Decentralized —divulgador responsable del blog Dinero Sin Reglas, fundador y organizador de Watch Out! Bitcoin, socio de BTC Consulting junto a Álvaro D. María y cofundador del IFEB— acerca del BIP 110, considerada la propuesta más polarizadora que ha enfrentado Bitcoin desde la disputa de los bloques en 2017.

¿Qué propone exactamente el BIP-110?

La lectura que ofrece Decentralized sobre el BIP 110 no se alinea con ningún bando, sino que busca traducir su contenido. A través de dos metáforas que sostienen toda la hora de diálogo —una vivienda en cuya entrada cada nodo decide quién puede pasar, y una hoja vacía donde una transacción dispone de campos definidos y espacio adicional para garabatear pequeños símbolos—, desglosa qué transformaciones trajo Bitcoin Core v30, qué busca recuperar y endurecer el BIP 110, y por qué trasladar una política individual de nodo al terreno del consenso podría desembocar en una bifurcación real.

El BIP 110, cuyo nombre formal es Reduced Data Temporary Soft Fork (RDTS), pretende limitar los datos no financieros durante aproximadamente un año. El invitado califica las reglas como “temporales pero de cumplimiento obligatorio”.

Mecanismo de activación y señalización minera

La propuesta emplea un UASF (User-Activated Soft Fork) con un umbral de señalización del 55% del poder de cómputo minero por período de dificultad, en contraste con el 95% que se ha utilizado tradicionalmente. La ventana de señalización obligatoria abarca desde el bloque 961.632 hasta el 963.647, con una fecha estimada para el 7 u 8 de agosto de 2026. El bloque de bloqueo voluntario se sitúa en el 961.542.

Los nodos que implementan el BIP 110 rechazan cualquier bloque que no cumpla con sus normas. Esto lo distingue de soft forks anteriores como SegWit y Taproot, donde los nodos no actualizados continuaban aceptando la cadena con mayor prueba de trabajo.

ANUNCIO

Estado actual de la señalización y el papel de OCEAN

Hacia finales de junio de 2026, apenas el 0,31% del hashrate manifestaba apoyo a la propuesta; para el 27 de julio, esa cifra había ascendido a aproximadamente el 3%. El pool OCEAN —cofundado por Luke Dashjr, principal mantenedor de Bitcoin Knots— concentra la mayor parte de la señalización. Desde el 15 de julio de 2026, los mineros conectados a su endpoint principal señalizan por defecto; quienes deseen evitarlo deben migrar manualmente a un endpoint alternativo.

El autor de la iniciativa es Dathon Ohm.

Implicaciones y contexto actual de la red

Al momento de la grabación del episodio, Bitcoin registraba máximos históricos en el número de transacciones sin congestión ni comisiones elevadas, con operaciones que pagaban menos de 1 sat/vB, en gran medida gracias al uso de OP_RETURN. Este escenario subraya la relevancia del debate sobre el espacio en los bloques y el propósito de las transacciones.

Decentralized, además de ser organizador de Watch Out Bitcoin —cuya quinta edición se celebrará del 2 al 4 de octubre de 2026 en Madrid—, trabaja en consultoría de sistemas informáticos y ha construido su propio observador del estado del BIP 110 ejecutando en paralelo un nodo Core y uno Knots.

El BIP 110 representa un punto de inflexión en la gobernanza de Bitcoin, al proponer reglas temporales pero forzosas que podrían alterar el equilibrio entre mineros, nodos y usuarios. La comunidad observa con atención si la señalización alcanzará el umbral necesario y si se producirá una división de la cadena.

ANUNCIO