El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rubricó el pasado lunes un par de decretos ejecutivos orientados a acelerar el desarrollo de la informática cuántica y a fortalecer los sistemas de cifrado frente a potenciales ataques provenientes de estas tecnologías. Las medidas buscan consolidar el liderazgo estadounidense en un ámbito donde China ha intensificado sus inversiones.

Un enfoque gubernamental integral

Las órdenes firmadas por Trump promueven una estrategia coordinada entre todas las agencias federales para agilizar la comercialización de la computación cuántica y proteger las tecnologías sensibles. Según la Casa Blanca, se pretende evitar que adversarios internacionales utilicen la Ciencia y Tecnología de la Información Cuántica (QIST) para comprometer la seguridad nacional. El mandatario afirmó: “Vamos a destinar recursos al liderazgo cuántico estadounidense como nunca antes, para mantenernos a la vanguardia”.

Estas disposiciones llegan en un contexto donde Pekín, mediante su “Plan Quinquenal” anunciado en marzo, ha fijado como meta expandir la inversión en computadoras cuánticas escalables y desarrollar una red integrada de comunicación cuántica espacial-terrestre. La respuesta de Washington pretende no quedar rezagada en esta carrera tecnológica.

Plazos y nuevos programas

Los decretos establecen que, en un plazo de 180 días, las agencias competentes deberán actualizar la Estrategia Cuántica Nacional, con énfasis en alianzas industriales y comercialización. Además, se encarga a diversas entidades evaluar las repercusiones del aumento en la escala y rendimiento de las computadoras cuánticas comerciales, especialmente en lo relativo a la transición hacia la criptografía post-cuántica.

ANUNCIO

Como parte de la iniciativa, se crea el programa Quantum Computer for Application Development and Discovery Science (QC-ADDS), un esfuerzo nacional para construir un ordenador cuántico capaz de “iniciar la era del descubrimiento científico habilitado por la cuántica”.

Protección contra amenazas criptográficas

La segunda orden ejecutiva se concentra en salvaguardar a Estados Unidos ante ataques criptográficos que pudieran valerse de la computación cuántica. La directiva encomienda a la Oficina de Gestión y Presupuesto y al Director Cibernético Nacional liderar una migración acelerada hacia la criptografía post-cuántica, garantizando que los datos del país permanezcan seguros a medida que la tecnología cuántica evoluciona.

En el texto se advierte: “La llegada de computadoras cuánticas a gran escala, particularmente en manos de adversarios, supondrá una amenaza significativa para los sistemas de seguridad criptográfica ampliamente utilizados”.

Reacciones en el ecosistema blockchain

Grandes cadenas de bloques como Ethereum y Solana ya han comenzado a trazar hojas de ruta post-cuánticas, mientras que la comunidad de Bitcoin aún debate cómo proteger las monedas antiguas frente a un eventual riesgo cuántico. La administración Trump busca adelantarse a estos desafíos mediante un marco regulatorio y de inversión que fomente la innovación sin descuidar la seguridad.

Con estas acciones, el gobierno estadounidense pretende no solo mantener su competitividad tecnológica, sino también establecer estándares globales en un campo que promete transformar múltiples industrias, desde las finanzas hasta la defensa.

ANUNCIO