La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) ha reanudado el proceso de modificación de las directrices sobre resguardo de activos digitales, un tema que había quedado en suspenso tras el intento frustrado durante la administración de Gary Gensler. El nuevo borrador fue remitido esta semana a la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB) de la Casa Blanca para su evaluación a través de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios (OIRA).

Detalles del proyecto regulatorio

La iniciativa, identificada con el código RIN 3235-AN46, aparece catalogada como una regulación de gran impacto económico y tiene como fecha estimada de publicación octubre de 2026. Según fuentes oficiales, el texto aún no se ha hecho público y podría experimentar modificaciones durante el proceso de revisión. Antes de convertirse en una norma definitiva, el organismo deberá aprobarla y posteriormente abrir un período de consulta pública para recoger opiniones.

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Objetivos de la reforma

La meta principal es actualizar las disposiciones que definen cómo los asesores de inversión y las sociedades de inversión deben resguardar los bienes de sus clientes. La SEC considera que varias normativas han quedado obsoletas ante la evolución de los mercados y busca adaptarlas al funcionamiento de los criptoactivos. Este nuevo proyecto se distancia del plan presentado en 2023 bajo el liderazgo de Gensler, que pretendía endurecer los requisitos de custodia y limitar los lugares donde los asesores podían mantener criptomonedas, dando prioridad a bancos, fiduciarias y otros "custodios calificados". Aquella propuesta recibió críticas de empresas financieras, firmas de criptomonedas y otros actores por el posible impacto negativo en el sector, especialmente en entidades pequeñas.

Un enfoque renovado

La propuesta de 2023 fue finalmente retirada en 2025 y ahora la SEC, bajo la presidencia de Paul Atkins, plantea un enfoque diferente. La agenda regulatoria describe este nuevo esfuerzo como una medida para modernizar las normas y eliminar cargas consideradas innecesarias. Uno de los principales interrogantes será cómo encajarán dentro del nuevo marco actividades propias del ecosistema digital, como la autocustodia, las estructuras multifirma, el staking, los préstamos y determinadas operaciones de DeFi.

Próximos pasos

La iniciativa forma parte de una agenda más amplia de Atkins para establecer reglas específicas para los activos digitales. El resultado de la revisión de OIRA será determinante para conocer qué cambios llegarán finalmente al mercado y si la SEC consigue esta vez convertir su reforma de custodia en una norma efectiva. El sector estará atento a los detalles que se revelen durante el proceso de consulta pública.

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