La criptomoneda reina se mantiene en un rango de aproximadamente $65,000 a $72,000 durante seis semanas, atrapada entre la acumulación institucional silenciosa y la presión macroeconómica derivada del conflicto en Medio Oriente. Analistas de Finality Capital Partners, BitMEX y BIT Research coinciden en que la verdadera recuperación sostenida de Bitcoin no llegará hasta que la liquidez global comience a expandirse nuevamente, un proceso que podría tardar meses en materializarse.


La trampa de la liquidez: por qué Bitcoin no puede despegar


La respuesta a por qué Bitcoin no logra retomar una tendencia alcista clara a pesar de los recientes repuntes hacia los $72,000 es más profunda que el simple análisis técnico. David Grider, de Finality Capital Partners, fue contundente en su diagnóstico: "La liquidez necesita recuperarse antes de que el ciclo de activos digitales pueda tocar fondo por completo". Según Grider, la liquidez global, identificada como el principal impulsor de los precios de los activos digitales, alcanzó su punto máximo en el cuarto trimestre de 2025, con efectos de precio que típicamente tienen un rezago de seis a nueve semanas .


Bitcoin ha caído aproximadamente un 52% desde su máximo histórico de finales de 2025, una corrección que cumple con creces la definición técnica de mercado bajista. Esta caída ha coincidido con un dólar más fuerte, una reducción de las entradas a los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos y el estallido de hostilidades militares entre Estados Unidos e Irán .


El impacto indirecto de la guerra: inflación y tipos de interés


El conflicto en Medio Oriente ha afectado a Bitcoin de manera indirecta pero significativa. Según Grider, el impacto más importante en los activos digitales ha sido indirecto. Los temores de inflación impulsada por la energía han provocado que los mercados descuenten las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal, endureciendo las condiciones financieras y afectando aún más la liquidez global .


"No hay dos eventos en los mercados financieros que no estén relacionados", señaló Grider, explicando cómo el conflicto ha contribuido a que el mercado descuente agresivamente las expectativas de recortes de tasas. El petróleo Brent se mantiene en torno a los $95 por barril, significativamente por encima de los $72 por barril de finales de febrero, lo que mantiene elevadas las expectativas de inflación y reduce el margen de maniobra de la Reserva Federal .


La tesis de Arthur Hayes: liquidez en dólares como condición necesaria


El cofundador de BitMEX, Arthur Hayes, ha sido uno de los analistas más explícitos en vincular el desempeño de Bitcoin con la liquidez en dólares. Según Hayes, la debilidad de Bitcoin en 2025 —cuando cayó más del 14% mientras el oro se disparaba un 44% fue una consecuencia directa del endurecimiento de la liquidez en dólares.


Hayes explica que Bitcoin solo responde a una variable: la tasa de debasificación de las monedas fiduciarias. Cuando la liquidez se contrae, Bitcoin tiende a la baja; cuando se expande, los precios suben. Su diagnóstico es claro: "La liquidez en dólares debe expandir para que Bitcoin alcance nuevos máximos". El cofundador de BitMEX espera que esta expansión ocurra en 2026, impulsada por varios factores: la expansión del balance de la Reserva Federal, la caída de las tasas hipotecarias a medida que los prestamistas se relajan, y un aumento del crédito bancario hacia sectores respaldados por el gobierno .


Hayes también señala un factor menos convencional pero relevante: el gasto militar. Argumenta que Estados Unidos continuará proyectando poder a nivel global, una estrategia que requiere producción armamentística a gran escala financiada a través del sistema bancario. Ese gasto, sostiene, contribuye indirectamente a la expansión monetaria, reforzando las condiciones que tienden a beneficiar a activos escasos como Bitcoin .


Las tres fases del shock macroeconómico


El equipo de BIT Research ha desarrollado un marco analítico para entender cómo se está desarrollando el impacto del conflicto en los activos digitales, identificando tres fases distintas .


Primera fase: shock inflacionario dominado por la energía


En esta etapa inicial, el aumento del petróleo Brent eleva las expectativas de inflación y endurece las condiciones financieras, lo que suprime a los activos de riesgo. Tanto las acciones como Bitcoin enfrentan presiones de ajuste. Sin embargo, Bitcoin tiene una diferencia clave: su precio ya experimentó una caída significativa, y la presión de venta pasiva en el mercado es relativamente limitada. Esta "ventaja posicional" le permite mostrar mayor resiliencia bajo los mismos shocks macro .


Segunda fase: de la inflación a las preocupaciones por el crecimiento


Si los shocks continúan, el mercado puede entrar en una segunda fase, pasando de las preocupaciones inflacionarias a las preocupaciones por el crecimiento. Los commodities industriales como el cobre se están debilitando, comenzando a reflejar una demanda suprimida, y las expectativas de crecimiento global se están debilitando marginalmente. En esta fase, una lógica puramente inflacionaria ya no es suficiente para explicar las tendencias del mercado .


Tercera fase: respuesta de política y expectativas de liquidez


Esta es la fase que los inversores alcistas esperan. Cuando las presiones de crecimiento aumentan y las condiciones financieras continúan endureciéndose, los responsables de la política económica a menudo intervienen a través de medios fiscales o monetarios, incluyendo controles de precios, subsidios o una liberación más amplia de liquidez.

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El cambio clave en esta fase es que la fijación de precios del mercado pasará de estar "dominada por la inflación" a estar "dominada por las expectativas de liquidez". La experiencia histórica muestra que en un entorno donde la liquidez se está relanzando, Bitcoin a menudo se beneficia de sus atributos de activo no soberano, exhibiendo una mayor resiliencia .


La paradoja actual: el rally que no convence


El reciente repunte de Bitcoin hacia los $72,000, desencadenado por el anuncio de un alto al fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, ilustra perfectamente la fragilidad del panorama actual. El rally, que se aceleró cuando los mercados globales reaccionaron positivamente a las señales de una posible desescalada, desencadenó una liquidación de aproximadamente $280 millones en posiciones cortas de futuros de Bitcoin .


Sin embargo, los datos de derivados sugieren que este movimiento no representa un cambio fundamental en el sentimiento del mercado. La prima anualizada de los futuros de Bitcoin a dos meses se sitúa en el 3%, por debajo del umbral neutral del 4% que indica una demanda saludable de posiciones largas. Este indicador se ha mantenido deprimido desde finales de enero, señalando que los inversores no están apostando con fuerza a un rally inmediato .


El interés abierto en futuros de Bitcoin alcanzó los 593,930 BTC, un aumento del 2.5% respecto al día anterior, pero las liquidaciones de $200 a $300 millones son relativamente comunes, habiendo ocurrido en otras cinco ocasiones en los últimos 90 días. Esta instancia de $280 millones sigue siendo menor en comparación con la posición agregada total de futuros de $42 mil millones .


La fragilidad de la tregua y el precio del petróleo


El principal riesgo para cualquier recuperación sostenida sigue siendo la naturaleza temporal del alto al fuego. El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, describió la tregua como "frágil", y las declaraciones posteriores del presidente Trump advirtiendo que los ataques contra Irán continuarían "extremadamente fuerte" durante las próximas dos o tres semanas devolvieron la cautela al mercado .


Más importante aún, las presiones inflacionarias no han desaparecido. El Brent se mantiene en $95 por barril, significativamente por encima de los niveles previos al conflicto. Mientras el petróleo se mantenga elevado, las expectativas de inflación seguirán siendo altas, y la Reserva Federal tendrá las manos atadas para recortar las tasas de interés .


El lado positivo: acumulación institucional y resiliencia relativa


A pesar del panorama desafiante, hay señales que ofrecen un atisbo de esperanza para los inversores de largo plazo. Los ETF de Bitcoin al contado registraron entradas netas de $471 millones el lunes 6 de abril, la mayor entrada diaria desde febrero. El iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock lideró con aproximadamente $182 millones, seguido por el Fidelity Wise Origin Bitcoin Fund (FBTC) con $147 millones y el ARK 21Shares Bitcoin ETF (ARKB) con $119 millones, su mayor entrada diaria desde mediados de 2025 .


Marzo ya había marcado un punto de inflexión para la categoría de producto, con los ETF de Bitcoin registrando $1.3 mil millones en entradas durante el mes, la primera ganancia mensual después de salidas netas de $1.61 mil millones en enero y $207 millones en febrero .


Además, como señala BIT Research, Bitcoin ha mostrado una resiliencia relativa superior a la de los activos tradicionales en las semanas posteriores al inicio del conflicto. Mientras que el S&P 500 cayó, Bitcoin logró mantenerse relativamente estable, lo que algunos analistas interpretan como evidencia de que los criptoactivos están emergiendo como un "almacén de valor alternativo en entornos geopolíticamente estresados" .


El camino hacia la recuperación: ¿qué se necesita?


El consenso entre los analistas es que la recuperación sostenida de Bitcoin requerirá la convergencia de múltiples factores. En primer lugar, una desescalada real y duradera en Medio Oriente que permita que el petróleo se estabilice por debajo de los $90 por barril, aliviando las presiones inflacionarias. En segundo lugar, un cambio en la postura de la Reserva Federal que permita anticipar recortes de tasas, inyectando liquidez al sistema. En tercer lugar, un flujo constante y positivo hacia los ETF de Bitcoin al contado que demuestre un compromiso institucional sostenido.


El marco analítico de BIT Research sugiere que una vez que el mercado cambie de una lógica inflacionaria a una lógica de liquidez, Bitcoin podría transformarse de un activo pasivamente presionado a un beneficiario relativo en la nueva ronda de fijación de precios. Ese cambio, sin embargo, no ocurrirá de la noche a la mañana .


Conclusión: la paciencia como estrategia


Bitcoin se encuentra en una encrucijada. Los fundamentos a largo plazo —la oferta limitada, la creciente adopción institucional, la resiliencia de la red— siguen intactos. Pero en el corto plazo, el precio está cautivo de fuerzas macroeconómicas que escapan al control de cualquier inversor individual.


La tesis de Arthur Hayes es clara: la expansión de la liquidez en dólares es una condición necesaria para nuevos máximos. Esa expansión, si ocurre, probablemente llegará en la segunda mitad de 2026, impulsada por la necesidad de financiar el déficit fiscal, el gasto militar y la eventual respuesta de la Reserva Federal a una desaceleración económica .


Mientras tanto, Bitcoin se mantiene en su rango, esperando que la marea de la liquidez global vuelva a subir. Y en ese intervalo, la estrategia que separa a los inversores exitosos de los que no lo son probablemente sea, simplemente, la paciencia.

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