La presidenta del Banco de la Reserva Federal de San Francisco, Mary Daly, afirmó el miércoles que la economía estadounidense se encuentra en una "buena posición" a pesar de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el aumento de los precios del petróleo, señalando que el gasto de los consumidores y la inversión empresarial se mantienen sólidos, mientras el mercado laboral se estabiliza en un nivel saludable . Sus declaraciones reflejan la postura cautelosa pero confiada de la Fed ante un panorama incierto, priorizando el control de la inflación sin apresurarse a ajustar la política monetaria .
Fundamentos sólidos frente a la tormenta
En una intervención ante la Cámara de Comercio del Área de St. George en Utah, Daly describió una economía que, hasta ahora, ha absorbido los shocks externos sin mostrar signos de fragilidad. "Lo que hemos visto es que los consumidores siguen gastando y las empresas siguen invirtiendo", declaró la funcionaria .
Daly reconoció las preocupaciones legítimas que genera el conflicto en Medio Oriente, particularmente el impacto en los precios de la energía. Sin embargo, enfatizó que el panorama interno presenta señales alentadoras: "Existe la preocupación de que esto pueda elevar la inflación ese es nuestro trabajo, nos centraremos en eso y existe la preocupación de que el mercado laboral no sea tan sólido, pero no estamos viendo eso, lo vemos estabilizarse en un buen lugar" .
La funcionaria subrayó que, a pesar de la volatilidad geopolítica, "los fundamentos subyacentes de la economía siguen siendo sólidos, y esas son las cosas que son importantes para ver cómo progresa la inflación a lo largo del tiempo y cómo progresa el mercado laboral" .
El desafío del petróleo: una inflación que podría tardar más en controlarse
Daly no minimizó los riesgos que plantea el conflicto. En declaraciones a Reuters, advirtió que el impacto del petróleo ha prolongado el trabajo pendiente para llevar la inflación de vuelta al objetivo del 2% . "Antes del shock petrolero, ya teníamos trabajo por hacer; después del shock petrolero, ese trabajo solo llevará más tiempo", afirmó.
La funcionaria delineó dos escenarios posibles que definirán el rumbo económico en los próximos meses :
Escenario optimista: Si el conflicto se resuelve rápidamente y el alto el fuego se prolonga, los precios del petróleo y el gas podrían retroceder. En este caso, "podemos volver a la senda prevista: un buen crecimiento económico, un mercado laboral estable y una inflación que regresa gradualmente a medida que los efectos de los aranceles disminuyen". Daly señaló que, bajo estas condiciones, un recorte de tasas para continuar con la normalización de la política monetaria "no estaría fuera de discusión" .
Escenario prolongado: Si la guerra se extiende y las interrupciones en el suministro energético persisten, la inflación podría mantenerse elevada durante más tiempo del anticipado. "Si ese es el caso, entonces, por supuesto, mantendríamos las tasas sin cambios hasta que estemos seguros de que la misión está cumplida", advirtió Daly .
El equilibrio de la Fed: paciencia sin rigidez
Daly dejó claro que el banco central no tiene prisa por modificar su postura. Su evaluación de un mercado laboral estable sugiere que no hay urgencia inmediata por flexibilizar la política monetaria, y su promesa de concentrar la energía de la Fed en controlar la inflación parece inclinarse en la dirección opuesta .
Sin embargo, la funcionaria tampoco descartó ninguna opción. "En el actual entorno de incertidumbre, no existe una única ruta más probable", ha señalado en ocasiones anteriores . Daly enfatizó que proporcionar señales demasiado precisas en un contexto tan volátil podría crear una "falsa sensación de certeza" .
La funcionaria analizó tres posibles cursos de acción para la Fed: un recorte de tasas, mantenerlas sin cambios, o una subida. En su evaluación, la posibilidad de un aumento adicional es considerablemente más baja que las otras dos alternativas .
El impacto en los mercados y la economía real
Las declaraciones de Daly llegan en un momento en que los mercados han comenzado a descontar nuevamente la posibilidad de recortes de tasas para finales de año, impulsados por el anuncio de un alto el fuego temporal de dos semanas entre Estados Unidos e Irán . Sin embargo, la funcionaria advirtió que aún es "demasiado pronto" para determinar el impacto total del conflicto, particularmente en términos de los efectos indirectos sobre otros bienes y servicios .
Daly también señaló que los efectos del aumento de los precios del petróleo ya comienzan a hacerse visibles en la economía real. "La gente está pagando precios más altos en la gasolina, los agricultores están preocupados por el aumento de los precios de los fertilizantes y la industria del turismo se está debilitando porque la gente teme los costos de conducir o volar", explicó .
Una Fed en modo de espera vigilante
El mensaje de Daly refleja la postura predominante en la Reserva Federal: confianza en los fundamentos económicos, pero cautela ante un panorama externo que cambia rápidamente. La economía estadounidense muestra una resiliencia notable, con consumidores y empresas que continúan gastando e invirtiendo a pesar de la incertidumbre.
Sin embargo, el camino hacia la inflación del 2% se ha alargado, y la Fed está dispuesta a mantener las tasas en niveles restrictivos todo el tiempo que sea necesario para asegurar que la misión se cumple. "Los fundamentos subyacentes de la economía son sólidos, y eso es importante para cómo vemos que la inflación y el mercado laboral progresan con el tiempo", concluyó Daly .
En este contexto, la Fed se mantiene en modo de espera vigilante, lista para actuar cuando la dirección del conflicto y sus consecuencias económicas sean más claras. Mientras tanto, la economía estadounidense sigue demostrando que puede resistir las tormentas geopolíticas sin tambalearse.