La Unión Europea ha decidido endurecer las restricciones contra Bielorrusia al impedir que sus nacionales y residentes posean, dirijan o administren intercambios de monedas digitales y otros operadores de servicios de activos virtuales que estén sujetos al reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA). Esta nueva disposición entrará en vigor el próximo 25 de agosto, según confirmaron fuentes oficiales.
Alcance de la medida
La decisión fue formalizada mediante la Decisión del Consejo (PESC) 2026/1847, adoptada el jueves, que modifica el régimen de sanciones comunitario dirigido a Minsk por su involucramiento en el conflicto bélico de Moscú contra Kiev. Previamente, la prohibición solo cubría a entidades que brindaban servicios de monederos, cuentas o custodia de criptomonedas. Ahora se amplía a todos los proveedores de servicios de activos digitales definidos en MiCA.
El texto legal establece que los ciudadanos y residentes bielorrusos no podrán ser propietarios ni controlar una compañía establecida en la UE que ofrezca “cualquier otro servicio de criptoactivos” según la clasificación de MiCA, ni ocupar cargos en sus órganos de gobierno. Las categorías incluyen la operación de plataformas de negociación, el intercambio de criptomonedas, la ejecución y transmisión de órdenes de clientes, la colocación de activos digitales, la realización de transferencias, el asesoramiento en inversiones o la gestión de carteras.
Contexto regulatorio
Esta ampliación de sanciones se produce pocas semanas después de que finalizara el período de transición de MiCA, el 1 de julio. Las empresas cripto que no obtuvieron la autorización correspondiente recibieron la orden de cesar sus operaciones o enfrentar acciones coercitivas por parte de las autoridades.
La restricción contra Bielorrusia se suma a la creciente presión de Bruselas para atacar a plataformas cripto y redes financieras acusadas de facilitar la elusión de las sanciones impuestas a Rusia por su invasión de Ucrania. Como parte de su vigésimo primer paquete de sanciones contra Moscú, la UE extendió su veto de transacciones a 14 plataformas de servicios relacionados con criptomonedas fuera del bloque e introdujo un mecanismo que permite prohibir operaciones con cualquier proveedor cripto extranjero utilizado por Rusia para evadir las medidas punitivas. Este paquete final amplía la propuesta del 11 de junio, que apuntaba a 11 plataformas cripto.
La propuesta siguió a las sanciones del 26 de mayo del Reino Unido contra Huobi Global S.A., la firma panameña detrás de HTX, por el presunto respaldo a redes financieras vinculadas a Rusia que involucran a las entidades sancionadas A7 y Garantex. HTX negó haber cometido alguna infracción, indicando que el cumplimiento normativo “sigue siendo nuestra máxima prioridad absoluta” y que se adhiere estrictamente a los marcos regulatorios en las jurisdicciones donde opera.
Implicaciones para el sector
La decisión de la UE marca un nuevo capítulo en la regulación de criptoactivos en Europa, alineando las sanciones internacionales con el marco MiCA. Los expertos anticipan que esta medida podría generar un reordenamiento del mercado, ya que los operadores bielorrusos deberán desprenderse de sus participaciones en empresas cripto europeas o buscar alternativas legales para cumplir con la normativa. Mientras tanto, el bloque comunitario continúa afinando su arsenal regulatorio para cerrar cualquier resquicio que permita la evasión de sanciones.