El 18 de junio de 2026, el gobierno argentino oficializó el Decreto 475/2026, una normativa que reforma el reglamento del Impuesto sobre los Créditos y Débitos (ICD) en cuentas bancarias, comúnmente denominado 'impuesto al cheque'. Esta medida representa un cambio significativo para el ecosistema de activos digitales, ya que elimina una cláusula que durante casi cinco años penalizó fiscalmente a los exchanges y wallets virtuales locales.

El fin de un castigo fiscal para el sector cripto

La reforma deja sin efecto una disposición introducida en noviembre de 2021 mediante el Decreto 796, que establecía que las exenciones del impuesto al cheque no aplicaban cuando los movimientos de fondos estuvieran vinculados a operaciones con criptoactivos. Esta cláusula, calificada por muchos como un 'impuesto anti-bitcoin', obligaba a las plataformas argentinas a pagar un 0,6% tanto por los créditos como por los débitos de sus cuentas bancarias, lo que encarecía significativamente sus operaciones y las colocaba en desventaja frente a competidores internacionales.

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¿Qué cambia con el Decreto 475/2026?

La nueva normativa introduce dos cambios clave para la industria de activos virtuales. En primer lugar, deroga la cláusula anti-cripto del Decreto 796, lo que significa que los sujetos que antes perdían la exención por operar con criptomonedas ahora la recuperan. En segundo lugar, establece una exención expresa para las cuentas bancarias utilizadas exclusivamente por los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) registrados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV). De esta manera, se elimina una distorsión que durante años fomentó la migración de usuarios hacia operaciones peer-to-peer informales.

Una deuda saldada, pero no el fin del camino

Aunque la eliminación de esta traba fiscal es un alivio para el sector, los especialistas advierten que la regulación tributaria para las criptomonedas en Argentina sigue siendo un rompecabezas. El impuesto sobre los Ingresos Brutos varía según la provincia, el Impuesto a las Ganancias presenta numerosas zonas grises y el tributo sobre Bienes Personales continúa generando incertidumbre. No obstante, la corrección de esta anomalía representa un paso adelante para la competitividad de los exchanges locales y para la transparencia del mercado.

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