La organización sin ánimo de lucro Airbnb.org, vinculada a la plataforma de alquileres vacacionales, ha puesto en marcha un programa de emergencia para proporcionar alojamiento sin costo a las personas afectadas por los dos terremotos que sacudieron la región centro-norte de Venezuela el pasado miércoles 24 de junio de 2026. La iniciativa, que financia las estancias con fondos propios y donaciones, busca aliviar la crisis humanitaria desatada por el desastre.
¿Quiénes pueden acceder al beneficio?
De acuerdo con la información publicada por la entidad, los damnificados por los sismos podrían ser candidatos a recibir una estancia de emergencia. Sin embargo, el acceso no es directo: Airbnb.org trabaja en coordinación con organismos gubernamentales y organizaciones sin fines de lucro asociadas, que son las encargadas de evaluar y determinar quiénes cumplen con los requisitos para obtener la ayuda. Por el momento, no existe un formulario público de inscripción específico para Venezuela; la gestión se realiza de manera interna entre la organización, sus aliados y las autoridades.
Apoyo a los equipos de rescate
En una primera fase, la organización también ofrece hospedaje gratuito a los equipos de primera respuesta que se están preparando en Estados Unidos y naciones vecinas para unirse a las labores de asistencia. Para ello, colabora con entidades humanitarias como Rescue Response International y CADENA International, mientras estos grupos se desplazan hacia Venezuela. Christoph Gorder, director ejecutivo de Airbnb.org, señaló que para los brigadistas que trabajan largas jornadas, contar con un espacio donde descansar y recuperar fuerzas es fundamental. Subrayó que la alianza con estas organizaciones busca garantizar un techo a esos equipos mientras se alistan para apoyar a la población venezolana.
Mecanismo del programa
Una vez que un socio valida un caso, el financiamiento puede concretarse de dos maneras: la organización reserva el alojamiento a nombre del beneficiario, o le otorga un crédito para que la persona haga la reserva por su cuenta, para lo cual debe crear un perfil en la plataforma. El modelo de Airbnb.org conecta, a través de la infraestructura de Airbnb, a quienes necesitan un techo con anfitriones dispuestos a ceder su espacio. La organización asegura que el 100% de las donaciones se destina directamente al alojamiento de emergencia, ya que Airbnb cubre los costos operativos y no cobra comisiones. Desde su creación, afirma haber proporcionado 1,6 millones de noches gratuitas a más de 250.000 personas en unos 135 países, en situaciones como el huracán Melissa en el Caribe, las inundaciones en Texas y Brasil, los incendios de Los Ángeles y el terremoto de la península de Noto, en Japón.
¿Cómo colaborar?
Quienes deseen apoyar pueden realizar una donación a través del sitio web de la organización. Los anfitriones de Airbnb, por su parte, pueden ofrecer estancias con descuento para residentes damnificados o personal de emergencia. Las personas que no son anfitriones pero quieren ceder su vivienda tras un desastre pueden registrarse exclusivamente mediante Airbnb.org; en ese caso, solo recibirán huéspedes en situación de emergencia y ofrecerán el espacio de forma gratuita, sin que la propiedad quede disponible para reservas convencionales.
Reacciones y contexto
El anuncio generó respuestas que reflejan tanto la urgencia en el terreno como inquietudes sobre el proceso. Una usuaria relató que sus familiares en Caraballeda, estado La Guaira, llevan tres días durmiendo a la intemperie, sin alimentos ni agua, y preguntó cómo obtener ayuda. Otro usuario criticó que el programa no sea gestionado directamente por la empresa, sino a través de autoridades locales, una intermediación que, según su parecer, genera desconfianza. La propia información de Airbnb.org confirma que la elegibilidad se determina junto a entidades gubernamentales y organizaciones asociadas, el punto que motiva ese reparo.
Esta iniciativa se suma a otras respuestas del sector privado y la comunidad ante la emergencia. Se han reportado fondos de donación en bitcoin y stablecoins para las víctimas, así como esfuerzos de desarrolladores y proveedores de conectividad para asistir a las zonas afectadas.
La situación sigue siendo crítica, y la coordinación entre actores será clave para canalizar la ayuda de manera efectiva.