El gigante bancario Goldman Sachs ha ajustado a la baja sus perspectivas para el metal precioso, recortando en 500 dólares su objetivo de precio para finales de año. La revisión se sustenta en la creciente probabilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos no reduzca las tasas de interés durante el presente ejercicio, lo que modifica el panorama para los activos refugio.

Un nuevo horizonte para el oro

De acuerdo con el informe difundido por la entidad, el nuevo pronóstico sitúa al oro en 4.900 dólares por onza, frente a los 5.400 dólares previstos anteriormente. Esta corrección obedece a la expectativa de que los primeros recortes de tipos no se materialicen hasta marzo de 2027 y diciembre de 2027, un retraso significativo respecto a lo anticipado por los mercados.

“Nuestra visión sobre el precio del oro sigue siendo estructuralmente optimista, pero tácticamente prudente, con riesgos a la baja en el corto plazo y oportunidades al alza en el mediano plazo”, señalaron los analistas de materias primas de Goldman Sachs, Lina Thomas y Daan Struyven, en declaraciones recogidas por Bloomberg.

Implicaciones para Bitcoin y las criptomonedas

El retraso en la flexibilización monetaria también podría impactar negativamente en el mercado de criptoactivos. Históricamente, las tasas de interés más bajas han favorecido a instrumentos digitales como Bitcoin, ya que reducen el costo de oportunidad de mantener activos que no generan rendimiento. Sin embargo, las tensiones geopolíticas, como el conflicto en Irán, han añadido presión adicional.

Bitcoin ha sufrido una caída del 28,3% desde enero, mientras que el oro ha perdido más del 22% desde su máximo histórico de 5.327 dólares por onza, alcanzado en enero. Actualmente, el metal precioso se encuentra a solo 135 dólares de perforar el umbral de los 4.000 dólares, nivel no visto desde noviembre, según datos de GoldPrice.

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Vientos en contra persistentes

La semana pasada, analistas advirtieron que tanto Bitcoin como el oro podrían enfrentar nuevas dificultades durante el resto del año, luego de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos registrara un aumento del 4,2% en mayo, sumado a la escalada del conflicto en Medio Oriente.

Dado que el oro no ofrece rendimiento, el encarecimiento de las tasas de interés hace que mantener posiciones en este metal resulte más costoso en comparación con bonos o efectivo. El mercado parece estar reevaluando la denominada “tesis del dinero fácil” que impulsó al oro a niveles récord a principios de 2026.

“Solo cuando la inflación ceda, los recortes de tasas sean factibles y mejore la liquidez junto con menores costos de capital, el apetito por el riesgo realmente se recuperará”, explicó Tim Sun, investigador senior de HashKey Group, a Cointelegraph.

Expectativas de tasas

La herramienta FedWatch de CME muestra una alta probabilidad de que las tasas se mantengan estables o incluso aumenten durante los meses restantes de 2026, en comparación con el rango actual de 3,5% a 3,75%. Esta perspectiva refuerza la cautela de Goldman Sachs y sugiere que el oro y otros activos sensibles a las tasas podrían seguir bajo presión.

En conclusión, la revisión a la baja de Goldman Sachs refleja un cambio en el escenario macroeconómico donde la política monetaria restrictiva y la inflación persistente limitan el atractivo del oro como reserva de valor a corto plazo, aunque el banco mantiene una visión constructiva para el mediano plazo.

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