El ecosistema de las finanzas descentralizadas (DeFi) experimentó una contracción drástica durante 2026, con un descenso del 39% en el valor total bloqueado (TVL). Los activos digitales custodiados en protocolos DeFi se redujeron de aproximadamente 115.000 millones de dólares en enero a poco más de 70.000 millones de dólares, según un estudio divulgado por CryptoRank, un agregador de datos especializado.
Corrección del mercado y desapalancamiento
La firma analítica atribuye este desplome principalmente al giro bajista que tomó el mercado cripto tras los máximos alcanzados en octubre de 2025. En esa fecha, Bitcoin llegó a un valor récord superior a los 122.000 dólares, pero una liquidación generalizada el 10 de octubre de 2025 eliminó más de 19.000 millones de dólares en posiciones apalancadas, desencadenando un proceso de desapalancamiento en todo el sector de activos digitales. A pesar de estos números, CryptoRank destaca que la contracción actual es considerablemente menor que la registrada durante el mercado bajista de 2021 y 2022, lo que sugiere que el DeFi ha adquirido una mayor capacidad de resistencia.
El factor de los exploits: Kelp DAO y la fuga de capitales
Los incidentes de seguridad también han jugado un papel determinante en la caída del TVL, aunque no son el motor principal, según el informe. En lo que va de 2026, se han documentado 121 hackeos que suman pérdidas por 942 millones de dólares. La frecuencia de estos ataques, según CryptoRank, ha minado la confianza de los usuarios y ha incentivado una salida de fondos de DeFi.
Nicolai Søndergaard, analista sénior de Nansen, detalló que el exploit de 293 millones de dólares contra Kelp DAO, ocurrido el 18 de abril, precipitó en apenas días lo que de otra forma hubiera tomado semanas: una retirada masiva de capital. Los usuarios de Aave retiraron alrededor de 15.000 millones de dólares en depósitos en los cuatro días posteriores al ataque. El segundo trimestre de 2026 se convirtió además en el período con mayor número de exploits registrados, con 83 incidentes. No obstante, los 755 millones de dólares robados en ese trimestre quedan muy lejos de los 3.560 millones de dólares sustraídos en el cuarto trimestre de 2020, el más costoso en la historia de los hackeos cripto.
¿Menos robado, más seguro? Expertos advierten sobre una falsa percepción
Para Dmytro Matviiv, CEO de HackenProof, la disminución del monto total robado no refleja una mejora real en la seguridad de la industria. Según declaró a Cointelegraph, los atacantes han expandido su superficie de ataque y las pérdidas agregadas más bajas a menudo se malinterpretan como un progreso. En realidad, solo los protocolos más grandes se han vuelto más difíciles de vulnerar, lo que obliga a los ciberdelincuentes a buscar nuevas víctimas. Alvin Kan, director de operaciones de Bitget Wallet, añadió que estos ataques están volviendo más cautelosos a los usuarios, pero también podrían provocar una migración de capital desde protocolos DeFi con infraestructuras más débiles hacia aquellos con modelos de rendimiento más sólidos, lo que podría acelerar una consolidación del sector.